En su época de juventud fueron muy amigas, pero se alejaron
Ambas compartirán casa en Vecinos al límite, de Canal 13.Habíamos hablado cuando ella estaba en Estados Unidos. estábamos al día con las cosas más importantes. Pero ahora ha sido un agradado, dice.
Aún no se encierra, pero Carla Ballero ya tiene claro que su ingreso al reality «Vecinos al límite», de Canal 13, es la experiencia «más incómoda» que le tocará vivir. Y, ojo, no lo expresa por estar siendo grabada 24/7 por cámaras, sino que el motivo «es porque estaré con gente. Ya estar con alguien me incomoda. Soy de dos amigas, que las veo una vez al año. Vivo en mi casa, con mi Netflix y mis cosas. Soy muy ermitaña», confiesa.
Sin embargo, el programa será para ella un «entrenamiento» y un trabajo, por lo que logrará participar con éxito. Es que, cuenta, la decisión de encerrarse no fue fácil y la tomó luego de sopesar distintos aspectos. «Fue mucho tiempo de análisis, de hablar con mis hijos, de tener su apoyo y de mi familia. Me sentí en un buen momento de mi vida, donde tengo la mayoría de mis cosas resueltas. Lo que me hace sentir libre para vivir la experiencia», dice, añadiendo que dejar a sus hijos es lo más difícil. «Soy súper mamá, les hago todo lo que les gusta (…) Somos una familia muy unida».
La comodidad de su hogar será cambiada por una de las cuatro casas de «Vecinos al límite», donde Carla Ballero compartirá con Paula Pavic y otros cuatro desconocidos. «Con Paula éramos amigas de jóvenes, en la juventud.
Éramos muy amigas antes de que se casara con el Chino Ríos y yo me fuera a vivir fuera de Chile. Ahí nos distanciamos por la vida», revela.
¿Les servirá este momento de encierro para retomar la amistad?
«Nos queremos muchísimo. El destino nos quiere juntas. Igual, ya nos pusimos al día, somos rápidas. Habíamos hablado cuando ella estaba en Estados Unidos… estábamos al día con las cosas más importantes. Pero ahora ha sido un agrado. Exquisito verla. Yo soy de muy pocas amigas en la vida».
¿Se pusieron de acuerdo con Paula sobre con quiénes quieren convivir?
«Creo que las personas son todo un mundo. Uno puede querer alguien que sea deportista, pero puede ser un desastre en la limpieza (…) Esto hay que tomárselo como una experiencia en la que te vas a encontrar con sorpresas de todo tipo, no solamente con las personas que entren al casting, sino que también con sus compañeros, porque es una experiencia muy al límite y todos vamos a estar en esto».
¿Le pidió consejos a su hermano Álvaro?
«No creo en los consejos, cada uno vive su experiencia».
¿Le hubiese gustado entrar con él?
«No, yo no trabajo con la familia. Para mí, esto es trabajo».


