Michele Agostini armó una tienda fitness que está de moda
Tienen un público de generaciones más jóvenes que nos les gusta tanto carretear.
No tiene azúcar, no está en un mall y no para de llenarse. Pinsa partió como una cafetería chica en Vitacura, armada por dos hermanos deportistas que querían algo rico, sano y que no fuera tan fome. Hoy es uno de los spots más comentados. Su dueño prefiere no llamarla cafetería. Atrae a quienes quieren subirse al carro del wellness sin tener que tragarse un bowl fome. Actualmente, se define más como una tienda fitness que está muy de moda.
«Siempre fuimos bien mateos con lo que comíamos, pero no encontrábamos nada cerca. Si querías algo sin azúcar, rico y rápido, no había. Entonces armamos algo que nosotros mismos consumiríamos», explica Michele Agostini, emprendedor detrás de esta propuesta.
Le pusieron ojo al diseño, a las redes y a la experiencia completa. La carta es alta en superalimentos, no tiene azúcar y han colaborado con figuras como Kika Silva. Este año quieren abrir más locales, pero sin apuros. «El running es parte fundamental de lo que somos. Por eso buscamos lugares con cultura de deporte, con energía. No nos interesa estar en un mall».
Y hay otros lugares que están en tendencia similar. Piero Malerba, socio fundador de Sapiens, explica que no usan azúcar refinada. «Preferimos endulzar con ingredientes naturales como dátiles, para las bases de nuestras tartas, o sirope agave para los rellenos de castaña de cajú y también dressing salado y dulce. Somos bien versátiles en el uso de los frutos secos para nuestras preparaciones. Y somos muy cuidadosos con la trazabilidad. Elegimos a nuestros proveedores las bases con pinzas. Especialmente para productos como, no sé, el pan de la hamburguesa, las tortillas, el kimchi o los fermentados». Explica que, ante tanta comida ultra procesada, alergia alimentaria, obesidad, cree que es clave ofrecer un espacio seguro. «Sin excluir a los carnívoros, sino que atrayendo a todo el mundo y ofreciendo comida basada en plantas que sea entretenida».
En el caso de Pinsa, ¿cómo definieron el uso de ingredientes poco comunes, como espirulina, creatina o camu camu?
«Antes de abrir estuvimos un año trabajando el concepto. Teníamos muy claro que íbamos a trabajar con superalimentos. A nivel de comida era mucho más fácil: recetas bajas en carbohidratos, altas en proteína, eso ya está bastante conocido, y nosotros lo hicimos en un formato más entretenido, donde uno elige las bases, elige la receta. Y el desafío estaba en cómo podíamos traspasar ese concepto a las bebidas, siendo que era una cafetería. Nosotros sabíamos que queríamos jugar con el café y sus derivados».
¿Y cómo llegaron específicamente a los hongos adaptógenos?
«Son un suplemento que se lleva súper bien con el café. De hecho, afuera, en Estados Unidos, están full de moda.
Funcionan porque ayudan a contrarrestar los efectos negativos del café, entonces hacían match perfecto. Cuando cachamos eso, nos hizo todo el sentido. Iban a ser nuestros superalimentos de las bebidas. Y así partimos, con café con hongos, que además era un gancho buenísimo para marketing, pero también porque tienen respaldo. No es humo.
Hay varios hongos que efectivamente funcionan, y empezamos a meter otros suplementos, como creatina, proteína, camu camu. Todo eso lo trabajamos sobre todo en los jugos».
¿El uso de algún tipo de endulzante no es un problema? Por ejemplo, la alulosa.
«No. La alulosa es lo más sano que hay hoy en día respecto a endulzar. Es la opción más saludable que hay. Funciona muy bien porque no altera niveles de glicemia, ¿cachai? Entonces gente que tiene problemas con el azúcar puede consumirla. No te altera el cuerpo. Es la opción más saludable para todo el tema de pastelería».
Se dice que la gente más joven ya no quiere curarse. ¿Sienten que han captado a ese público?
«Sí, yo creo que sí. En vez de salir a carretear y gastarse, no sé, 20 lucas en la entrada más 30 lucas en piscolas, ya tienes cincuenta lucas. Prefiere despertarse temprano, salir a correr, subir un cerro y venir a un brunch por 18 lucas acá en Pinsa. Y para él, esa inversión tiene muchísimo más retorno que gastarse 20 o 30 lucas carreteando».
¿La gente que va a la tienda se preocupa mucho de las calorías o de hacer dieta? ¿Es esa su prioridad?
«Esa es una pregunta que me han hecho bastante. La verdad, depende de lo que tú consideras wellness, porque cada quien tiene un concepto distinto. Acá no es que no tengamos galletas ni nada, pero hay una línea que no cruzamos y no vamos a cruzar nunca: no ocupar azúcar, porque lo encontramos extremadamente dañino. A pesar de eso, no somos una tienda de nutricionistas. Si bien los menús los trabajamos con nutricionistas, acá no es para que vengas a medir tus calorías o tus macros».
¿No hay ningún inconveniente con usar alulosa?
«No. La alulosa es lo más sano que hay hoy en día para endulzar. Funciona muy bien porque no altera niveles de glicemia. Entonces gente que tiene problemas con el azúcar puede consumirla. No te altera el cuerpo».
7 POR CIENTO de la población se considera vegetariana en Chile.


