Un altruismo extraño

Fecha:

FOTOS DE REFERENCIA (Cargar Manualmente):

FOTO 1
Ruta: /2015/01/10/Cultura@1_GBA2F9SV5_1_CUL_davidson_1001_IMG.jpg
Título/Pie de foto: Neil Davidson


Neil Davidson

Da la impresión de que el ataque contra la revista francesa Charlie Hebdo el día miércoles fue un punto de inflexión histórico, y me siento obligado a escribir algo al respecto, aunque no sé si servirá para algo. Desde hace tiempo en Europa, existen dos tipos de condenas para quienes critican el Islam, como lo hizo unos años atrás el novelista Michel Houellebecq, por ejemplo, al describirlo como la religión más estúpida del mundo. Por un lado, los progresistas, aplicando un paradigma anticolonialista de posguerra, interpretan toda crítica de ese tipo como racismo. Por otro, los islamistas aplican una condena más literal, a menudo con violencia. Gracias a esa doble presión, se ha formado un consenso según el cual, salvo en unos reductos como Charlie Hebdo , el Islam se presenta en los medios como una religión admirable, ajena a la violencia y la intolerancia, y a la cual no habría que aplicar las críticas y las burlas que se consideran normales, por ejemplo, en el caso del cristianismo.

Ese consenso ahora parece haberse quebrado. En el 2005, pocos medios se atrevieron a republicar las caricaturas de Mahoma que habían salido en el periódico danés Jyllands-Posten , pero tampoco había mucha presión pública para que lo hicieran. Ahora, a las organizaciones que se han negado a mostrar las caricaturas del último número de Charlie Hebdo , les ha llegado una ola de acusaciones de cobardía. Se ha convertido en un punto de principio seguir produciendo y publicando materiales incendiarios, y cabe suponer que los islamistas se sentirán obligados a cobrar las venganzas del caso. Si es así, los periodistas europeos, al igual que los de Colombia o México, tendrán que acostumbrarse a trabajar en algo parecido a una zona de guerra.

Aun antes del ataque, había protestas contra la inmigración en general y sobre todo la «islamización» de Europa. Parece extraño que se haya llegado a semejante malestar en pocos años, pero lo es menos si se considera la historia de la inmigración masiva en el continente. Tiene paralelos, de hecho, con la legalización del aborto en Estados Unidos: la decisión de permitirla no fue sometida a un debate democrático, sino que fue impuesta por una élite que no hizo prácticamente ningún intento por convencer al público de sus méritos, de modo que éste nunca se responsabilizó de sus consecuencias. Cuesta entender por qué esa élite, que todos creían cínica e interesada, haya seguido una política que se puede interpretar como altruista, y que le terminaría causando una pérdida catastrófica de legitimidad y respeto público. Sea como sea, la misma dinámica parece estarse dando en países de América donde la inmigración se vuelve a asomar, como Uruguay, donde José Mujica accedió a recibir a seis reclusos de Guantánamo a pesar de un rechazo masivo de parte de la opinión pública.

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

$2.831.336.713: detalles de polémica auditoría por remodelación en ministerio de la Mujer que partió en 2023

Exministra Antonia Orellana rechaza el peritaje La subsecretaria de la...

Entretelones del tenso cruce entre Gala Caldirola y Coté López

La española habló anoche en Primer plano sobre su...

Pamela Díaz sentenció a Mago Jiménez y Pinilla: «Son un par de fallados»

Así los tachó la animadora en un podcast Tras el...

Ojo si se topa con alguno de estos cascos: los robaron de un museo

Hay piezas de Eddie Irvine, Clay Regazzoni y Eliseo...