FOTOS DE REFERENCIA (Cargar Manualmente):
FOTO 1
Ruta: /2015/01/24/El_Dia@2_G6B2K5I2V_1_04_01_2401_PANCHO_LEON.jpg
Autor de la Foto: FRANCISCO LEÓN
Título/Pie de foto: Peritos de la PDI analizan el lugar donde murieron los carabineros.
Habla Regina Chura, la mujer en cuya propiedad atacaron los cuatreros de Visviri
«La vida acá es tranquila… era tranquila, en realidad», dice la mujer, que pese a todo no quiere irse de ese lugar.
Juan Morales
Visviri. En circunstancias normales, Regina Chura Flores estaría haciendo pastar a sus llamas y alpacas en la loma que está detrás de su casita, allá en Chislluma Viejo, al pie del majestuoso volcán Tacora, a pocos metros de la frontera con Perú.
Es la mejor época del año para esa tarea. Hay lluvias copiosas y abundante bofedal, el arbusto típico del altiplano. Pero en la loma no se ven los animales de Regina. «Porque tengo miedo», dice. «Nunca antes había sentido tanto miedo en mi vida».
No muy lejos se ve una tormenta que viene en camino, con sus truenos y relámpagos, y sus nubes que peinan esa planicie imposible que queda a más de cuatro mil metros sobre el nivel del mar. De cuando en cuando una manada de graciosas vicuñas corta el paisaje. Es un espectáculo arrebatador.
«Yo nací aquí. Y como mis antepasados aymaras, me dedico a hilar, a tejer y a vender lo que me dan mis animales. Los domingos voy a Arica para vender y para comprar mercadería y viajo gracias a un bus que pone el gobierno. La vida acá es tranquila… era tranquila, en realidad. Hasta que aparecieron esos cazadores».
Regina se refiere al hecho de que los dos carabineros que fueron baleados frente a su casa la madrugada del jueves, presumiblemente por cazadores de vicuña provenientes del Perú. Ya casi no se ven vicuñas ni en Bolivia ni en Perú, pero en Chile es una especie protegida. Una manta de lana de vicuña puede costar un millón de pesos fácilmente.
Los cazadores cruzan la frontera, que es completamente abierta, lo hacen generalmente en moto, para sortear los cerros, y liquidan a las vicuñas disparándoles con pistolas de calibre 22, porque les dejan menos marcas en la piel. Muy probablemente fue el mismo proyectil que terminó con la vida de los carabineros Germán Cid y Víctor Godoy.
«Mis antepasados me enseñaron a descubrir huellas y la vez que estos maleantes entraron a mi casa me di cuenta que eran tres. Porque descubrí dos huellas de ojotas y una de zapatos. Las huellas se perdían detrás de la loma donde pastan mis animales. Ya no voy más a esa loma», dice Regina.
La tormenta finalmente llega a Chislluma Viejo. Graniza. Regina mira su casa y ve que aún hay personal de la PDI peritando las paredes, donde quedaron marcas de balas.
«Lo que me da miedo también es que se me mueran los animales. Yo pastoreo a mis animales de enero a marzo y el resto vivo en Chislluma, en la casa de mi papá, que queda a tres kilómetros. No sé qué haría si me obligaran a dejar este lugar. No podría vivir en otro lado, estoy acostumbrada».
Presidenta Bachelet asistió a responso
Pasadas las 23:00 horas de ayer, la Presidenta Michelle Bachelet llegó a la Iglesia San Francisco de Borja, de Santiago. Minutos después arribaban al lugar los féretros de los dos nuevos mártires de Carabineros, que murieron la madrugada del jueves en Visviri. Tras el responso, la mandataria señaló que este es un «tremendo asesinato de dos personas cumpliendo su deber y sirviendo al país. La investigación seguirá los caminos correspondientes para dar con los culpables», aseguró.
10
De enero
Es la fecha en que comenzaron los ataques a vicuñas.


