FOTOS DE REFERENCIA (Cargar Manualmente):
FOTO 1
Ruta: /2015/02/07/Deportes@1_G6B2K08GK_1_20_97_0702.jpg
Autor de la Foto: ILUSTRACIÓN: FRANCISCO CRESPO
En Uruguay quedaron colgados (confundidos) con las frases del relator chileno en FoxSports
Se trata de una broma clásica en el fútbol de barrio, cuando a un jugador se le pasa la pelota por debajo de la suela. «¿Y cómo voy a saber yo qué es un lustrín?», se queja Matías Mier.
Víctor García
Amurrados y expresando su enojo por no entender (en chileno: apestados y pateando la perra por no cachar el mote), varios uruguayos terminaron con la bala pasada (molestos) tras la transmisión del encuentro por Copa Libertadores entre Palestino y Nacional que realizó FoxSports. Además del desánimo (achaque) propio de la derrota por 1-0 que sufrieron en el estadio Santa Laura, los charrúas se desahogaron en las redes sociales (lloraron la carta) y criticaron (pelaron) a Claudio Palma, creando (craneando) incluso el hashtag #relatorchileno.
Hubo un punto, eso sí, que quizás descolocó a los charrúas en la transmisión y que tuvo que ver con el contexto de algunas frases que Palma enarboló como «Trabaja en la minería Ítalo Díaz» o «nos ve el purranquino Mancilla», en referencia a jugadores y lugares que sólo los chilenos ubican. Pero donde más dudosos (colgados) quedaron fue en el minuto 78 del partido, cuando el lateral árabe Felipe Campos perdió una pelota en la línea. «Le movieron el lustrín a Campitos», dijo el Negro.
«¿Qué es el lustrín? ¿Y cómo voy a saber yo qué es un lustrín?». Matías Mier, jugador uruguayo de Universidad Católica, afirma que, en efecto, algunos modismos nacionales son rudos (brígidos) de entender y que sus compatriotas quizás por eso alegaron por las redes sociales. «En Uruguay se le dice cajón. Los pocos lustradores que quedan en la calle lo usan, pero lo cierto es que a todos nos cuesta agarrar un poco el dialecto chileno y en el partido debe haber sido difícil», aclara.
La frase de Palma es característica del fútbol de barrio chileno y está dedica a la acción en la que un jugador levanta su pie, la rodilla se eleva, con el cuerpo el futbolista forma una especie de cuatro para detener el balón, pero éste se escapa por debajo de la suela del zapato. Como si tuviera el pie apoyado en un lustrín: esa caja que usan los lustrabotas para guardar sus materiales y que les sirve para que los clientes las apoyen mientras les limpian el calzado. En muchas casas también hay lustrines.
En el caso de Campos la pelota se le fue por un mal control, pero el jugador igual quedó con el molde hecho, en una posición similar a como si estuviera usando el mentado lustrín.
«La jugada del lustrín dependía mucho del terreno de juego, la pelota se escapa por debajo del zapato y es un error grande, ahora por suerte no me pasó mucho en mi carrera. Antiguamente les pasaba muchos a los arqueros porque no trabajaban la parte técnica. Los delanteros no apuraban a los arqueros como ahora y también podían tomar el balón, y cuando cambió la regla comenzó a suceder», explica Leonel Herrera, ex defensor de Colo Colo.
«Ni yo entendí eso», agrega Diego Chaves, goleador de Palestino. «Ustedes tienen muchas palabras que no entendemos como brígido o filete. Yo ya estoy acostumbrado pero seguramente no es fácil», agrega.
Daniel Lencina, trompetista uruguayo de jazz e ícono de «Sabados gigantes», también aporta otros ejemplos. «Allá a las betarragas se les dice remolacha y las alcachofas se llaman alcauciles. Y es verdad. Los muchachos que vieron el partido no entendieron esas frases, pero también no hay que ser tan graves porque le ponen sazón al relato».


