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Cifras del Minsal dicen que el 25 por ciento de los adolescentes con caries debe enfrentar la temida endodoncia
Más allá del dolor previo, el procedimiento no es tan terrible. Eso sí, la pieza queda muerta y hay riesgo de fractura.
David Albrecht
Según cifras del ministerio de Salud, cerca del 70 por ciento de los adolescentes, entre 12 y 17 años de edad, tiene caries. Caries, para efectos prácticos, es una infección que viene de afuera y que va afectando en el interior del diente. El 25 por ciento de los adolescentes con caries requiere tratamiento de endodoncia. ¿De endodoncia?, se preguntará con asombro y duda. Pero si le decimos que esos pobres muchachos tendrán que hacerse un tratamiento de conducto usted lo entenderá de inmediato. Más allá de saberlo, ¿sabe de qué se trata? En pocas palabras: es un procedimiento que consiste en «matar el diente para que no siga doliendo», como explica Stephanie Lavanchy, endodoncista de Megasalud Kennedy.
«Cuando la caries está muy avanzada y una tapadura convencional ya no soluciona el problema, se requiere la endodoncia, puesto que la caries es tan profunda que llegó al nervio», agrega Lavanchy. Esta situación provoca dolor y genera terror en los pacientes. «Ellos vienen angustiados por el dolor, y eso es algo con lo que tenemos que trabajar. Además, llegan con el trauma de que el dentista es súper carnaza», explica la endodoncista, aunque el procedimiento es bastante simple y actualmente no genera tanto dolor, como explica Vilma Tillería, cirujano dentista de la Universidad de Chile.
«Ahora las anestesias son mejores que antes y se aplican directamente en el nervio. Aunque molesta al principio, después se duerme todo y no molesta más», explica.
Para que enfrente con más calma este acontecimiento médico, ponga atención. Le explicamos, paso a paso, en qué consiste el famoso tratamiento de conducto:
Paso 1: hacer un orificio. Lo primero es ejecutar la cavidad de acceso al diente, lo que se realiza en la zona superior de la pieza. En simple: hacer un hoyito en su diente para entrar a picar. «Esto busca eliminar la caries completamente antes de iniciar el tratamiento», dice Stephanie Lavanchy.
No siempre las caries están arriba del diente y se deben eliminar igual. Sin embargo, el objetivo del tratamiento de conducto es el nervio. «Se accede por arriba de todas formas, ya que la cavidad pulpar, que es donde está el nervio, se condice con la anatomía de la corona del diente», agrega. Se entra desde arriba porque se llega derecho al nervio.
Paso 2: extraer el nervio. Tras medir la cavidad donde se realizará el tratamiento de conducto, se lleva a cabo la preparación biomecánica, es decir, sacar el nervio. «Con un extractor pulpar, que es una especie de lima, se saca el nervio y se irriga para desinfectar. Después, se pasan limas y desinfección, preparando el conducto para el siguiente paso», explica Tillería.
Paso 3, tapar con gutapercha. Limpia ya la cavidad de bichos, el procedimiento sigue con la obturación, que en español significa tapar la cavidad. «Esto es hace con la gutapercha, que es un termoplástico en forma de conos. Estos se introducen en la cavidad hasta cubrirla de manera completa. La idea de este procedimiento es que se tape el canal. Si no se tapa y queda vacía podría ingresar un microorganismo», explica Stephanie Lavanchy.
Paso 4: sellar el orificio. Finalizado el tratamiento, pasamos al sellado total del diente; se hace con una tapadura o si el diente quedó muy frágil, aplicando una corona. «Yo, generalmente, hago un sellado doble, ya que de repente se demoran en hacer la corona o tapadura temporal, lo que podría contaminar el conducto. Y si ha habido contaminación dentro de las primeras 24 horas, la indicación es repetir el tratamiento», advierte Lavanchy.
Consecuencias. Tillería explica que «el tratamiento de conducto es el último recurso, cuando la caries ya avanzó demasiado», lo que implica que las consecuencias del tratamiento son irreversibles. «Todo el procedimiento debilita el diente, lo que hace que quede mucho más frágil, pudiendo fracturarse al comer algo duro por accidente. Lo otro tiene relación a que la pieza no está vital. Si el paciente sigue teniendo caries, esa caries no le va a doler. Y ahí sí que hay que tener cuidado, por lo que es mejor controlarse».
Si le interesa, revise acá un video que muestra como se realiza el tratamiento de conducto: https://www.youtube.com/watch?v=URf9iJs4bK8


