El delantero explicó su cabezazo a un compañero
Es sano el ejercicio de acercarse al otro y mostrarle el arrepentimiento, la disculpa, opina Rodrigo Goldberg.
Clemente Montes explicó el exabrupto que protagonizó en la derrota de Universidad Católica por 1-0 contra O´Higgins. El delantero cruzado se ofuscó al ver que su compañero Matías Palavecino no renunciaba a lanzar un tiro libre, en las postrimerías del partido, por lo que decidió agredirlo con un cabezazo, para luego alejarse lanzando garabatos que las cámaras de TNT transmitieron en vivo y en directo. Lo menos que hizo el niño Montes fue acordarse de la mamá de su compañero de equipo. La imagen era bochornosa, más no extraña en un partido de fútbol. De hecho, la pataleta de Montes recordó un episodio similar ocurrido el 26 de agosto de 2007 entre Eros Pérez y Gary Medel en el triunfo por 2-1 ante la U.
«Está clarísimo que no corresponde esa reacción», dijo Clemente este martes, quien viene saliendo de una suspensión de dos fechas por pegarle una patada al zaguero Fausto Grillo de Deportes Concepción. «La emocionalidad de querer ganar los partidos te lleva al límite. Me sentía con mucha confianza y muy preparado para patear los tiros libres, porque los he venido trabajando. Pero Matías también tiene una pegada muy linda y al final casi hacemos el gol», dijo el jugador de 24 años.
«Al final uno quiere ganar, los dos queríamos ganar. Después en el camarín… como si nada. Todos tenemos el objetivo de querer ganar. La situación quedó ahí. Se habló en la semana, pero quizás hizo demasiado ruido, pero en la interna quedó como si nada», agregó.
Montes dio vuelta la página, pero quedó la sensación de que no ofreció disculpas por su acción, que si bien puede resultar normal en el fútbol, no deja de ser censurable. «Siempre es bueno en todo grupo y en equipos, mantener las relaciones a pesar de los encontrones que haya. Y si hay un encontrón entre dos jugadores, siempre es bueno pedir disculpas, porque va a generar una tranquilidad en el compañero al decir, pucha, se equivocó, y quedamos ras ras, y el tema no vuelve a salir. En cambio, cuando no lo hace, se va acumulando. La explicación es buena, pero también es sano el ejercicio de acercarse al otro y mostrarle el arrepentimiento, la disculpa, decirle, «sorry, me calenté», porque probablemente el otro también debe haber estado re caliente», analizó Rodrigo Goldberg, comentarista de radio Cooperativa, quien además transmitió en el Canal del Fútbol el cabezazo de Pérez a Medel, luego de la apertura de la cuenta de Marcelo Salas.
Y a propósito de ese episodio, Pérez aseguró que la reacción de Montes «es completamente normal».
¿Por qué?
«Es parte del contexto. Uno quiere sacar la tarea adelante como jugador. En ese momento te sientes empoderado y con la capacidad de revertir una situación. Como confías en tu rendimiento y en tu capacidad quieres proceder y esa seguridad te permite decir que te consideras apto para hacerte cargo y resolver la situación. Entonces, viene otro que piensa igual que tú».
¿Montes debió dar disculpas?
«No, no, no, porque son situaciones que se conversan en la interna y él lo dejó claro también».


