Repentino fallecimiento de joven futbolista sub 15 de Huachipato
Fernando Quezada tenía 15 años. Fue encontrado sin vida en la pensión de su club en Talcahuano. Era de esos niños que uno sabe que van a llegar lejos, dice su ex entrenador.
Huachipato informó este miércoles ‘el sensible fallecimiento de un querido jugador de nuestra categoría Sub 15'. El deceso del joven Fernando Quezada San Martín, capitán del equipo, ocurrió en la pensión del club en el sector Las Higueras de Talcahuano. Su repentina muerte enlutó al fútbol chileno y generó pesar en clubes e instituciones ligadas al deporte.
Fernando tenía 15 años y comenzó jugando fútbol amateur en un equipo de barrio de su ciudad, a los 10: Unión Cóndor de Bulnes. A los 11 llegó al club amateur Unión La Española de Chillán, donde fue campeón invicto del torneo 2022 junto a la categoría Sub 12, de la que también se convirtió en uno de sus capitanes.
De ese año lo recuerda Jorge Sanhueza Poblete, su entrenador en las infantiles de Unión La Española. ‘Me hice cargo de la Sub 12 el mismo año en que Fernandito llegó al club, con su papá, Fernando, que lo trajo desde Bulnes. Viajaban harto para poder entrenar. A veces lo traía el papá, otras veces el abuelo o un tío. Desde el primer día me llamó la atención. Era un niño delgado, rápido, muy técnico. Pero más allá de lo futbolístico, lo primero que uno veía en él era la forma de ser: educado, caballero, respetuoso, humilde. Eso no siempre se encuentra en niños tan chicos. Venía de una familia de esfuerzo, como la mayoría, pero con valores muy claros, y eso se notaba en cómo se comportaba dentro y fuera de la cancha', evoca el entrenador.
Sanhueza destaca que ‘era un jugadorazo' en la cancha. ‘Cuando llegó me dijo que jugaba en cualquier puesto del medio hacia arriba. Y así fue. Tenía velocidad, técnica, no se achicaba con nadie. Si venía un niño más grande, le ponía el cuerpo igual. Tenía fuerza, garra y corazón, que es el lema que tenemos nosotros en el club y él lo representaba totalmente. Ese año llegaron muchos niños buenos, pero Fernan-dito estaba entre los destacados. Incluso siendo de una categoría menor, competía igual, no desentonaba para nada. Era de esos niños que uno sabe que van a llegar lejos, porque tenía condiciones y personalidad', agrega.
‘Además tenía algo especial con sus compañeros. Era sencillo, cercano, un buen compañero. Se llevaba bien con todos, no tenía problemas con nadie, y eso también habla mucho de su familia, porque su papá también es una muy buena persona. Le tocó llevar la jineta de capitán, porque la íbamos rotando, y cuando le tocó a él estaba orgulloso, se notaba. Era un niño que asumía bien esas responsabilidades', dice Sanhueza.
Terminada esa campaña de campeón invicto, su familia lo llevó a probarse a Huachipato, donde quedó y se sumó a la Sub 13 del club. ‘Su papá me contó que se iba a Huachipato. A uno le da pena, porque uno se encariña con los niños, pero también alegría porque sabe que es un paso importante. Y allá le fue bien, llegó a ser capitán, estuvo en microciclos de la selección chilena. Era un niño que si tú lo llevabas a cualquier club grande, iba a rendir igual. Tenía las condiciones, pero también la cabeza, que es igual de importante'.
Fernando Quezada de hecho llevó la jineta de capitán de Huachipato el último sábado, en su último partido ante la Sub 15 de la UC. Sólo tres días antes de su muerte. ‘A mí lo que más me queda es cómo era como persona. Un caballero, igual que su papá. De esos niños que uno recuerda con cariño, no solo por cómo jugaban, sino por cómo eran en el día a día. Cuando me dieron la noticia fue muy duro. Me llamaron temprano en la mañana y fue un golpe fuerte. Uno tiene hijos, tiene nietos, y ver partir a un niño así, tan joven, no se entiende. Pero yo me quedo con lo que fue él: un niño bueno, respetuoso, querido por todos, y con un talento enorme. De esos que dejan huella', rememora su ex entrenador con cierta desolación.
Durante la tarde del miércoles la PDI entregó más antecedentes sobre el fallecimiento de Fernando. ‘Los primeros antecedentes de la PDI sostienen que el menor de edad no presentaba heridas atribuibles a terceras personas. Podemos determinar una posible asfixia como causa probable. Esto deberá ser corroborado por la autopsia del Servicio Médico Legal', informó el subprefecto Enrique Guzmán, jefe de la Brigada de Homicidios de Concepción.


