El código que jamás hay que marcar si lo llaman «del banco»: así funciona la estafa del *21

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El nuevo fraude aprovecha una antigua función de desvío de llamadas disponible en la mayoría de los celulares

«Detectamos movimientos sospechosos en su cuenta». «Intentaron hackear su banco». «Necesitamos proteger sus datos ahora». Con frases como esas comienza la nueva modalidad de estafa telefónica que motivó una alerta enviada por Banco de Chile a sus clientes.
El fraude utiliza el código *21, una función real y antigua de los celulares que permite desviar llamadas hacia otro número telefónico. El problema es que los delincuentes convencen a las víctimas de activarlo sin saber lo que realmente están haciendo. La técnica corresponde a un tipo de vishing, es decir, phishing mediante llamadas telefónicas.
El subcomisario de la Brigada Investigadora del Cibercrimen de la PDI, Esteban Donoso, explica que «los delincuentes solicitan que las personas coloquen el asterisco 21 junto con un número telefónico que ellos mismos entregan. Cuando la víctima realiza esa acción, las llamadas telefónicas y los mensajes de texto pasan a reenviarse a ese otro número. La víctima no pierde el control de su dispositivo ni de sus aplicaciones. Lo que pierde es el control de la información que llega al teléfono, porque las llamadas y en varios casos los SMS son redirigidos al número del delincuente», detalla.
Ahí aparece el verdadero riesgo. Muchas plataformas todavía utilizan mensajes SMS o llamadas para recuperar contraseñas o validar accesos.
«Si los delincuentes logran bloquear una cuenta bancaria con el rut y claves erróneas, y después solicitan una recuperación de clave vía SMS, ese mensaje ya no le llega al usuario real, sino al delincuente», advierte el detective.
Una vez dentro de la cuenta, agrega, los estafadores pueden cambiar claves y acceder a distintos productos bancarios.
El ingeniero industrial y experto en sistemas de la Universidad de Santiago (Usach), Diego Fuentealba, recalca que el peligro no se limita a las cuentas bancarias.
«WhatsApp, Google, Apple y otras plataformas también utilizan SMS o llamadas como método de recuperación de cuentas. Entonces, si el delincuente recibe esos códigos, eventualmente podría tomar control del WhatsApp o del correo electrónico de una persona», afirma.
Eso puede derivar en nuevas estafas. «Si controlan el WhatsApp, después pueden escribirles a familiares o amigos haciéndose pasar por la víctima y pedir dinero. Ahí ya entramos en otro tipo de fraude», agrega.
Los expertos recomiendan cortar inmediatamente la llamada y contactar al banco solo a través de canales oficiales.

Para revisar si existe un desvío activo en el teléfono, se puede marcar *#21#. Y si aparece una redirección desconocida, el desvío puede eliminarse digitando ##21#.

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