En poco tiempo, la potencia de las baterías celulares se pegó un salto cuántico
En paralelo, suben los precios por la crisis mundial que arrastra el boom de la inteligencia artificial.
Ver una batería de 5.000 miliamperes (mAh) en un celular Android solía ser motivo de asombro. Hoy esa cifra quedó atrás: en la gama media los modelos parten más arriba y los lanzamientos del año llegan a 7.000 mAh con cargas rápidas de 60 W y 100 W. «Hace año y medio, uno veía 5.000 mAh y era como guau, qué harto y ahora es normal», ratifica Martín Calderón, periodista especializado en tecnología.
¿Qué pasó en el medio? Las marcas Android dejaron de vender sólo teléfonos y empezaron a impulsar también sus relojes, tablets y asistentes de inteligencia artificial. Calderón lo resume así: «Todos los fabricantes están buscando mucha más integración, más que venderte sólo el celular. Antes había marcas que estaban fuera y no les importaba, pero ahora es imposible que no estén. Hay inteligencia artificial en todos los procesadores: es un gancho de marketing que eventualmente se tiene que estabilizar respecto a lo que realmente usamos y a lo que la gente no usa».
En paralelo, lo que antes era diferenciador en la gama alta se fue mudando hacia abajo. La protección contra polvo y agua es un ejemplo: hace un par de años un celular con nivel de hermeticidad IP67 daba prestigio en la gama media; hoy el estándar es IP68 y algunos modelos llegan a IP69K (prácticamente invulnerables).
En cámaras pasa algo parecido. La gama alta empezó a usar LOFIC, que Calderón describe como «la evolución del HDR»: así, el truco de borrar gente y objetos de las fotos con IA dejó de ser exclusivo de los modelos top. «Todos tienen tecnología computacional demasiado buena dentro de las cámaras: son cosas que van, entre comillas, chorreando desde los flagships a la gama media».
Un ejemplo del salto de las baterías es el Xiaomi 17T Pro. «La clave está en la tecnología de silicio-carbono, que permite almacenar más energía en un espacio similar al de una convencional. Gracias a ello, pudimos integrar una batería de hasta 7.000 mAh, la más grande que hemos incorporado en un smartphone Xiaomi a nivel internacional, sin comprometer el diseño ni la comodidad de uso», destaca Ariel Herrera, PR & communications manager de Xiaomi.
En el mismo modelo, su marca estrenó otra de las novedades del año: la pantalla a 144Hz, que se está volviendo estándar en la gama alta. «Si bien 120Hz ya entrega una experiencia muy fluida, los 144Hz permiten llevar esa sensación un paso más allá en escenarios de alta exigencia. Se nota especialmente en videojuegos competitivos, desplazamiento rápido por redes sociales y animaciones del sistema», agrega.
Esa carrera por sumar prestaciones, sin embargo, tiene su contracara: las baterías más grandes ya son una necesidad. Lo explica Julio Herrera, editor de Pisapapeles: «Las pantallas a 144Hz gastan más batería que las de 120Hz. Y los procesadores cada vez son más potentes, lo que también eleva su consumo». A las baterías y los procesadores más exigentes, agrega, se suma una novedad estética del 2026: el regreso de los plegables con formatos anchos en Huawei, Samsung y Apple.
«Muchas marcas han catalogado sus aumentos de precios como inevitables debido a la demanda de inteligencia artificial y la escasez de chips de memoria. Para mitigarlo, algunas empresas han tenido que recortar especificaciones: por ejemplo, usar procesadores de años anteriores que son más baratos, mantener sistemas de cámara de años pasados o incluso traer de vuelta configuraciones más básicas de almacenamiento. Quizás la única empresa que no ha elevado sus precios de sobremanera es Apple, pues ellos compraron memorias de sobra asumiendo una parte importante del costo para mantenerlos», cierra.