Asesino con memoria

Fecha:

El crepúsculo de los viejos héroes de acción y una idea de película de fútbol protagonizada por un inmortal.

Los peladores, que hay en todos lados, dicen que en su última película como James Bond, había que ayudar a pararse a Roger Moore cada vez que se agachaba para disparar su Walther PPK: tenía 67 años.

Bruce Willis parece ausente en los filmes que precedieron a su retiro y sus colegas contaron que a veces preguntaba «¿qué hago aquí?»: tiene 68.

Los asistentes del director Martin Scorsese en la película «El irlandés», le decían que sus protagonistas, Robert de Niro (que tenía 76 años durante el rodaje) y Al Pacino (79), se paraban de sus asientos como ancianos cuando sus personajes eran apenas cuarentones, según el guión.

Liam Neeson, en cambio, con 71 años, sigue dando combos y chuletas como malo de la cabeza en sus películas, en las que corre como adolescente tras los malos.

De niño, practicó boxeo y hasta tuvo algunos títulos regionales, así que esto de los puñetes viene de la cuna. Se retiró con 30 de sus 40 peleas ganadas.

El fútbol fue otro de sus deportes cuando estudiaba física e informática en la universidad de Queen, en Belfast. Incluso fue suplente en el Bohemian FC, pero no logró fichar profesionalmente.

Sus últimos roles lo muestran como un abuelo bonachón que intenta redimirse de un pasado no siempre elogiable, pero debe recuperar su memoria para concretar venganzas o justicias.

Un goleador considerado un estorbo, por viejo, que desempolva los botines para salvar a su equipo, sería un personaje ideal para el bueno de Neeson.

El clímax de la película sería el antepenúltimo partido del torneo, cuando se enfrenta al otro equipo a punto del descenso: el que pierde, desaparece.

¡Y peor! Va 2-0 abajo en el marcador y jugando ahí nomás. Todo mal. Es el Capitán América apaleado por Thanos, Alí en las cuerdas ante Foreman en Kinshasa, la U perdiendo la primera final contra la UC el 2011.

Primer plano de Liam, los ojos entornados, la mirada fija en el arco. Susurra: «Te buscaré, te encontraré y te mataré».

Un cabezazo para el primer descuento, un zurdazo para el segundo y una semi palomita para el tercero y el festejo de Liam, con barba, pelo corto, jopo y una palabra estampada en la espalda de la camiseta: Larrivey.

Los guionistas querrían más emociones: otro gol rival para el empate y el tanto de la victoria en el último minuto. ¿Para qué? ¿Quién creería una historia así?

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

$2.831.336.713: detalles de polémica auditoría por remodelación en ministerio de la Mujer que partió en 2023

Exministra Antonia Orellana rechaza el peritaje La subsecretaria de la...

Entretelones del tenso cruce entre Gala Caldirola y Coté López

La española habló anoche en Primer plano sobre su...

Pamela Díaz sentenció a Mago Jiménez y Pinilla: «Son un par de fallados»

Así los tachó la animadora en un podcast Tras el...

Ojo si se topa con alguno de estos cascos: los robaron de un museo

Hay piezas de Eddie Irvine, Clay Regazzoni y Eliseo...