La comunicadora tiene 10 años más que ella
Compartieron en Brasil ya que ambas viajaron para apoyar a sus parejas en un torneo.
La primera vez que conversaron fue hace unos seis años por razones laborales, pero el tiempo las transformó en amigas. Este mes, Natalia Mandiola y la karateca Valentina Toro coincidieron en Brasil gracias a un torneo de esta disciplina donde participaron sus respectivas parejas y ellas, por su lado, aprovecharon la instancia para seguir consolidando su vínculo.
‘Nos llevamos muy bien desde el primer momento, pero la conexión se fue dando con los años. A medida que pasaba el tiempo, teníamos más instancias para cono cernos y ahí fuimos conectando', rememora la deportista. Tras esa primera entrevista, suma la comunicadora, ‘comencé con Rodri (Rojas, su marido) y siempre me cayó súper bien. Pero hace un par de años conectamos distinto y nos hicimos amigas. De hecho, tenemos diez años de diferencia y siento que eso ha sido un conector importante, quizás porque yo tengo más vivencias ya en cosas que ella está viviendo'. Valentina tiene 26 años, Natalia ya es madre, cumplió 36 y para la deportista ‘siento que cada cosa que a mí me pasa, la Nati ya la vivió, jajajá, entonces es mi guía en muchos ámbitos de mi vida, aunque me rete.
Tenemos muchas cosas en común y de verdad es una amiga que valoro tener'. Otro punto que las une es el placer de juntarse a comer y ahí ‘ponernos al día y reírnos de puras tonteras. Siempre encontramos algo de qué hablar'. Y aunque ambas asistieron a Río de Janeiro con el motivo de apoyar a sus parejas y todos se alojaron en el mismo hotel, ya el primer día se encontraron sin programarlo. ‘Después de aterrizar en Río, ya en el centro de la ciudad, la Nati se bajó del auto que venía detrás del nuestro', suma Valentina y desde ahí se programaron para desayunar juntas, ir a la piscina y pasear. Luego se encontraron en Búzios, balneario ubicado a unas tres horas de Río de Janeiro:
‘Vi a una chica bajándose de un auto con la polera de la Universidad de Chile y dije: es la Vale. Allá salimos a cenar y también tuvimos días de playa'. Otro momento que las unió fue cuando Valentina, que en 2019 logró ser campeona en el Mundial de Karate sub 21 en su categoría, sufrió una grave lesión que aún la mantiene lejos de las competencias. En diciembre, la joven se operó de urgencia debido a que sufrió una rotura completa del ligamento cruzado anterior en su rodilla derecha. Ahí la periodista también la apoyó: ‘Hace dos años, me tocó apoyar a mi marido por una lesión fuerte. Así que sabía más o menos cómo se estaba sintiendo y todos los miedos que tenía como deportista.
Estuve ahí apoyándola, dándole mi cariño y contención. Siento que es lo que hay que hacer. El proceso de recuperación a ellos se les hace lento. Pero ella ha crecido mucho estos meses y ahora ya ve todo mejor'.
Usted también la entrevistó en su podcast.
‘La Vale es súper resiliente y en estos meses de la lesión la vi crecer mucho en lo personal y emocional. Sentí que era importante traspasar eso y que quizás conocieran otros aspectos de ella. Mi podcast Desde mi voz está enfocado en conectar con la gente a través de la experiencia, tiene un sentido súper lindo y quería que la Vale en unos años más escuchara esto y viera todo lo que ha pasado y superado. Es lindo hacer ese ejercicio'. Para Valentina, la conexión también va más allá de su trabajo: ‘La Nati entiende mucho del karate, pero creo que fuera de eso es donde más nos entendemos. Muchas veces me pasa que hasta se me olvida que conoce de karate al revés y al derecho'. ‘La Vale tiene un buen corazón y cuesta mucho encontrar personas así hoy', cierra la creadora de contenido.


