Sistema permite mantener los brazos en alto sin sufrir fatiga ni lesiones
Este producto pesa alrededor de dos kilos y medio, se pone de manera similar a una mochila y se ajusta a personas de distintas contexturas.
Un maestro de la construcción martillo en mano y usando un exoesqueleto: no es el meme del momento ni una alucinación de la IA, sino un innovador apoyo disponible para trabajadores que llevan a cabo tareas repetitivas que conllevan un gran esfuerzo y los exponen a lesiones.
«Tenemos una solución que se llama Exo-S, que ayuda a todas aquellas personas que en sus labores tienen que mantener los brazos elevados por mucho tiempo, algo muy frecuente por ejemplo en la minería, en industrias enfocadas en el armado de diferentes productos y en la construcción de casas y edificios», detalla Diego Araujo, director de ventas de Hilti Chile.
¿Estos exoesqueletos les entregan más fuerza a las personas?
«No, el Exo-S no hace más fuertes sus brazos ni les permite levantar más peso. Lo que hace es reducir el esfuerzo físico en aquellas labores en las que deben tener sus brazos sobre la cabeza. Lo que logra nuestro producto es reducir la fatiga del trabajador, prevenir lesiones y mantener la productividad durante toda la jornada. De acuerdo con los estudios que hemos llevado a cabo, los exos disminuyen hasta en un 35% la carga en los hombros y en los brazos».
¿Y cómo lo logran?
«A través de un sistema mecánico que les permite reducir el esfuerzo muscular y disminuir la carga en las articulaciones. Lo que hace este tipo de exoesqueletos es redistribuir el peso de los brazos desde los hombros y de ahí hacia la cadera».
El Exo-S forma parte de una categoría de exoesqueletos conocidos como pasivos, que incluyen componentes como resortes, bandas elásticas u otros mecanismos de contrapeso que les permiten almacenar y liberar energía a medida que la persona se mueve. La otra categoría es la activa, que considera motores y baterías para potenciar la fuerza y los movimientos.
Diego Araujo asegura que para los trabajadores es muy cómodo usar el exoesqueleto en sus labores diarias. «Sus correas se ponen de la misma forma como se pone una mochila y está diseñado para ajustarse a personas de distintas alturas y contexturas. Todo el sistema se regula en los hombros, los brazos y la cintura. Es muy liviano, pesa alrededor de dos kilos y medio».
Araujo agrega que este exoesqueleto -al igual que otro llamado Exo-T, que equilibra herramientas de construcción y apoya trabajos en taladrado pesado de paredes y demolición- ya son usados por diversas empresas en Chile. «Eso sí, por un tema de confidencialidad, no puedo darte nombres sin tener su autorización. Lo que sí puedo decirte es que el primer exo que lanzamos fue en 2022 y que llegamos a toda Latinoamérica con esta categoría de productos. Nosotros somos una empresa nacida en Europa, específicamente en Liechtenstein, que lleva más de 80 años viendo soluciones para la construcción. En todos estos años, el foco siempre ha estado puesto en mejorar la productividad de nuestros clientes, cuidar de la seguridad de los trabajadores y avanzar hacia una industria más sostenible».
Diego Araujo dice que proyectan a mediano plazo una masificación de los exoesqueletos. «Tal como en la actualidad nadie cuestiona el uso de herramientas eléctricas, en el futuro los exo van a ser como una parte natural del trabajo en distintos tipos de obras. Para las empresas esto no es un gasto, es una inversión en cuanto a la productividad. Por ejemplo el Exo-T permite a los trabajadores ejecutar sus tareas hasta un 30% más rápido. Y también son un gran aporte en términos de seguridad».


