Quise vivir este momento acompañada por las mujeres de mi familia, cuenta la conductora
La diseñadora Makarena Montaner advierte que es primordial elegir algo acorde al estilo propio para no sentirse disfrazada.
Los últimos días de Vanesa Borghi han estado marcados por emotivos momentos familiares.
Este domingo celebró su cumpleaños 43 y el de su madre, Nancy, que vino desde Argentina, y además realizaron el bautizo de Alma, su hija que ya tiene cuatro meses.
Este lunes las emociones continuaron, pues junto a la pequeña Alma, su mamá, su hermana Noelia y su hijo, y un par de amigas íntimas, la conductora argentina decidió los dos vestidos que usará para su matrimonio religioso, que será el 8 de enero. ‘Para mí era muy importante que estuvieran ellas, especialmente mi mamá y mi hermana.
Quería vivir este momento acompañada por las mujeres de mi familia, porque son personas fundamentales en mi vida y porque sabía que iban a ser sinceras conmigo.
A veces uno tiene miedo de que te digan cosas distintas, que te hagan dudar o que termines más confundida, pero la verdad es que pasó todo lo contrario', cuenta Vanesa, que optó por diseños de Nevada Novias.
Así fue como antes del mediodía ya tenía todo resuelto. ‘La prueba comenzó a las once de la mañana y yo creo que a las once y media ya estaba completamente decidido.
Todas estuvimos de acuerdo muy rápido y eso me dio mucha tranquilidad porque sentí que realmente eran los vestidos correctos.
Cuando un diseño te enamora y todas dicen guauuu, ese es', suma la conductora de ‘Familia por el mundo'.
¿Por qué quiso tener dos vestidos?
‘Siento que son momentos completamente distintos dentro de una misma celebración.
La ceremonia religiosa es algo que espero con muchísima emoción, entonces quería un vestido que estuviera pensado para ese momento tan especial, para caminar hacia el altar y vivir toda la emoción de la ceremonia.
Y para la fiesta quería algo más cómodo.
Uno quiere disfrutar, bailar, abrazar a la familia, compartir con los amigos y sentirse libre para moverse.
Entonces preferí un segundo vestido que mantuviera la elegancia y la sofisticación, pero que fuera más cómodo.
Lo que más me sorprendió es que terminaron siendo bastante distintos entre sí.
Yo pensaba que iba a elegir dos vestidos muy parecidos porque tengo bastante claro el estilo que me gusta, pero finalmente encontré dos opciones que son diferentes y que representan muy bien cada momento del matrimonio'
¿Qué tipo de diseño vetó?
‘Tengo claro que no me identifico con los vestidos que tienen demasiado de todo.
Mucho brillo, mucho encaje, muchos detalles juntos, demasiados adornos; siento que no van conmigo.
Soy más bien sencilla y me gusta la elegancia desde un lugar más sutil.
Creo que el vestido tiene que ser precioso, obviamente, pero siempre he pensado que la que tiene que lucirse es una y no el vestido'.
¿Qué significó para usted que su madre estuviera presente en ese momento?
‘Creo que para mi mamá también ha sido un momento muy emocionante.
Ella ha estado presente en todas las etapas importantes de mi vida y hoy estamos viviendo un período muy bonito como familia.
Los cumpleaños, el bautizo de Alma, además de nuestra mudanza como familia junto a Carlitos (Garcés, su futuro marido).
Entonces son muchas emociones juntas.
Por eso era tan importante para mí que ella estuviera en la prueba de vestidos.
Quería verla emocionarse, quería escuchar su opinión y sentir que estaba compartiendo conmigo este momento tan especial.
Ella me aconsejó que elija algo que realmente me represente, que me haga sentir cómoda y feliz.
Ella sabe perfectamente cómo soy y que me gustan las cosas elegantes, pero sin exageraciones.
Verla feliz y emocionada también hizo que esta experiencia fuera todavía más significativa para mí'.
Hace muchos años, para el primer matrimonio de Vane, ella usó un vestido que del diseñador Israel Camus. ‘Siempre voy a agradecer ese gesto porque fue hecho con mucho amor, pero creo que son momentos completamente distintos de mi vida.
En esa oportunidad no tuve una ceremonia religiosa y hoy eso es justamente lo que más me emociona.
También ahora hay mucha más planificación detrás, organizando todo con anticipación junto al wedding planner @alvarez.weddings.
Hoy aprendí, por ejemplo, la diferencia entre una mantilla y un velo, vimos accesorios, guantes y muchas otras cosas que nunca había considerado'.
La diseñadora Makarena Montaner señala que ‘siempre les recomiendo a las novias que el diseño sea dentro de su estilo para que no se sientan disfrazadas.
A veces pasa que años después ven sus fotos y piensan ¿en qué minuto elegí ese vestido? Y la comodidad es clave.
A mí en particular me gusta que los vestidos vayan por pieza.
Después de la ceremonia se saca el velo, la cola, y así para la fiesta queda un look muy cómodo', plantea Montaner.
Luchito Andrés, peluquero de Aurora Vitacura y que suele asesorar a Vanesa Borghi en ese ámbito, destaca que la importancia de elegir el o los diseños es que desde ahí se arma el resto de la propuesta: ‘Lo que manda es el vestido y yo recomiendo que decidan si van a usar velo o no, porque desde ahí se considera el tipo de peinado y los accesorios.
Lo otro es el maquillaje y ahora las mujeres están optando por una piel más luminosa'.



