Thomas G. Matheson es productor de moda y trabaja con varios rostros como Kika Silva
Su trabajo es hacer dejar a sus clientas cómodas, tranquilas y bonitas, buscando y coordinando todos los detalles.
Detrás de los looks de Kika Silva en casi todos sus eventos, o de Belén Soto, o de la actriz Vivianne Dietz en un evento de Navidad, que incluso terminó en el Instagram de la reconocida marca Carolina Herrera, hay un hombre en común: Thomas G. Matheson (@thomasgmatheson). A sus 30 años, el asesor y productor de vestuario ha generado una sólida carrera vistiendo y consiguiendo las prendas para dejar listas a sus clientas de pies a cabeza, incluso coordinando el peinado y maquillaje. Acaba de vestir a Nicole para la última portada de la revista «Ya» y ya está preparando los atuendos que usarán algunas para la gala del Festival de Viña, a fines de febrero.
Aunque primero estudió prevención de riesgos, trabajar por tres años como vendedor en una tienda de retail lo hizo reconectarse con su gusto por la ropa y querer asesorar. «De chico me gustó la moda, mi mamá es británica y de niño me criaron algo estructurado respecto a que existía ropa para usar en distintas ocasiones. Así que cuando terminé prevención me fui a Argentina a estudiar asesoría de imagen, en la Escuela Argentina de Moda, y un curso de producción de moda en la Universidad de Palermo», recuerda. De vuelta en Chile trabajó creando los looks para diversos rostros en la revista «Nueva mujer», de Publimetro.
Así fue conociendo a algunas que se transformarían en sus clientas, como Steffi Méndez, quien le pidió buscarle el look para la gala de Viña 2018, y «por la revista conocí a Belén, a Magdalena Müller, y así por el boca a boca, otras me empezaron a llamar y recomendar. Me siento afortunado por eso», dice. Actualmente tiene como clientas a Kika, Belén, Dietz, Nicole, Consuelo Schuster, Dani Ride, Carmen Gloria Bresky, Josefina Fiebelkorn, Jorge Arecheta y Martina Orrego.
En sus palabras, su trabajo es dejar el look totalmente armado y entregárselo en sus casas hasta planchado: «Yo armó el outfit hasta con los accesorios, busco los diseñadores o las tiendas y coordino con el estilista y maquillador. Es armar una imagen completa, me entregan esa confianza de que se van a sentir cómodas, tranquilas y bonitas. Siempre les pregunto para qué evento es el look, si tiene dress code y el mensaje que se quiere transmitir. Ellas te entregan parte de su intimidad, de su entorno y eso uno lo tiene que cuidar».
¿Le toca solucionar muchos problemas de último minuto?
«Para alfombras rojas me gusta trabajar con un mes, un mes y medio de anticipación, pero siempre pasan cosas, jajajá. Tengo un botiquín con agujas, hilos, alfileres de gancho y cinta de doble faz para pegar. Por ejemplo, en los últimos Premios Musa, Consuelo Schuster iba con una cola de tela metalizada, alguien se la pisó y se rajó un poco, que es algo que podía pasar. Así que ahí estaba cosiendo cuando terminó de pasar por la alfombra roja».
¿Va a asesorar a Kika con su vestido de novia?
«Sí, lo estamos viendo pero aún no cerramos nada. Yo creo que serán dos vestidos, así como lo hice con Belén para su matrimonio».


