Los trasandinos vencieron 3-1 a los europeos en el alargue y pasaron a semifinales del Mundial
La suerte estuvo de nuestro lado. Hay que ser realistas, admitió el técnico Lionel Scaloni.
Argentina tomó la compleja costumbre de sufrir muchísimo en sus partidos y en los cuartos de final del Mundial 2026 ante Suiza no fue la excepción.
Los europeos mantuvieron a línea a los actuales campeones del mundo, pero no aguantaron el ritmo y fueron apabullados por el elenco trasandino en los dos tiempos extras, luego del empate 1-1 en los 90 minutos.
Al final, el elenco de Lionel Messi venció por 3-1, pero uno de los goles fue el clave, el que destapó la felicidad en el estadio y volvió loca a la gente: el de Julián Álvarez.
El delantero de 26 años tomó la iniciativa y probó de una forma diferente a la que venían intentando, dado que Suiza propuso una dura y férrea defensa, incluso con un jugador menos desde el minuto 72, a raíz de la expulsión por doble amarilla de Breel Embolo.
En uno de los muchos avances del equipo, al minuto 112, Álvarez recibió la pelota fuera del área por el sector izquierdo, y sin pensarlo mucho optó por enganchar hacia al medio y rematar desde media distancia al ángulo más lejano del portero Gregor Kobel, que por más que se estiró no llegó al rincón en donde Julián puso la pelota. Anotó un golazo y el Estadio Kansas City estalló de alegría por los sudamericanos.
«Mucho desahogo, y estoy muy contento, sobre todo. Intentamos hasta el final, se pusieron las cosas difíciles, más allá de que teníamos uno más. Sabíamos que si seguíamos yendo todos juntos el gol iba a llegar y fue así. Estamos muy felices. Ganar así nos levanta muchísimo, obvio que preferiríamos ganar los partidos antes, pero sabemos que no es fácil. Todos los partidos del Mundial han sido así. Quedan dos más e iremos con todo», declaró Álvarez, el autor del segundo gol.
Como ha sido la tónica en este Mundial, los partidos estuvieron muy apretados para Argentina y la tensión se mantuvo latente en cada ataque de Suiza, que incluso con uno menos le manejó la pelota a sus rivales y creó peligro en el arco de Emiliano Martínez.
Por ello, la alegría tan grande al término del duelo. Se vivió un desahogo total y todos los jugadores se abrazaron y festejaron con su gente, cantando y saltando al ritmo de la cumbia que los parlantes les pusieron para celebrar.
El primer gol argentino fue obra de Alexis Mac Allister, a los 10 minutos de juego, y el tercero lo anotó Lautaro Martínez en un contragolpe a pocos segundos del pitazo final. Dan Ndoye anotó para Suiza.
«Esta selección siempre tiene un poquito más, lo buscamos, tuvimos dificultad, no perdimos la paciencia y al final llegaron los goles. Hoy era importante repetir las cosas buenas, pulir las cosas malas, y al final nos da orgullo de pertenecer a este grupo de jugadores. Dejamos a Argentina dentro de los cuatro mejores del mundo», comentó Lautaro Martínez.
El técnico Lionel Scaloni reforzó la idea de esfuerzo del equipo y admitió la cuota de suerte que siempre se puede tener: «Hoy sufrimos, sabíamos que Suiza era un equipo muy físico. Desde esa parte nos pusieron mucha dificultad. No fuimos capaces de salir de ciertas situaciones. Hoy la suerte estuvo de nuestro lado, a ellos les expulsaron a uno y ahí el equipo atacó. Hay que ser realistas».
Ahora, Argentina enfrentará a Inglaterra el próximo miércoles a las 15 horas de Chile, en Atlanta.


