Evita la importante alza que se iba a cobrar desde agosto por el pago de la deuda por distribución y extiende subsidio hasta diciembre de 2027
Esta es una ley adecuada en tiempo y forma para resolver los problemas urgentes y de corto plazo, señala el académico Humberto Verdejo.
Para poner orden en la mesa de las tarifas de la luz, mesa que en los últimos años ha sido un caos, se acaba de aprobar una ley que abarca varios puntos sobre el tema. El origen de la iniciativa es atenuar el impacto sobre las cuentas que hubiera tenido del comienzo del pago de la deuda de $800 mil millones con las distribuidoras, la última que quedaba por cobrar luego del congelamiento de las tarifas en noviembre de 2019.
Según datos proporcionados por Humberto Verdejo, académico del departamento de ingeniería eléctrica de la Usach, el cobro de la citada deuda partía en agosto y hubiera significado importantes alzas. «La reliquidación individual hubiera representado entre el 37% (Atacama) y el 94% (Los Lagos) de la cuenta promedio. Con la ley, ese cargo se reduce, para las mismas regiones, a 2,1% y 2,4%», señala.
Verdejo explica que se hizo para resolver el tema. «La deuda tiene 43 meses de atraso. El proyecto postergó su pago hasta enero del 2028 mediante un cargo único de $5 por kwh que en tarifa representa incrementos entre 2% y 3%. Es importante relevar el hecho que a partir de enero del 2028 las cuentas bajan puesto que el cargo de pago de la deuda de las generadoras pasa de $22 por kwh a $9 pesos por kwh. Por lo tanto, con el proyecto en lugar de bajar a $9por kwh se reduce a $15, lo que implica que el usuario de todas maneras verá una reducción de las cuentas».
Cabe mencionar que debido al congelamiento de las tarifas también se adquirió una deuda con las generadoras, cuyo pago ya está en curso.
Un segundo punto tiene que ver con el subsidio que se aplica para atenuar el impacto del alza, que duraba hasta diciembre de 2026; la nueva ley lo extendió hasta diciembre de 2027.
También para bajar las cuentas, se habilitó la posibilidad de renegociar de manera voluntaria el valor de los contratos con el objeto de bajar las tarifas lo antes posible. Cabe recordar que los contratos de suministro son el 70% de la tarifa mensual.
Otro punto muy importante tiene que ver con la necesidad de seguir apoyando a los usuarios que son electrodependientes. «Se aprobó el hecho que el apoyo a estos usuarios en términos de descuentos de kWh sea por lo que efectivamente consumen los equipos que les dan apoyo. Actualmente es de 50 kWh y la idea es que el monto sea el que realmente corresponde», indica Verdejo.
La ley también considera el impacto del cambio climático sobre las redes de distribución, debido al incremento de las inclemencias del clima. «Esto significa que los usuarios además de pagar cuentas caras sufren cortes de suministro cada vez que llueve o hay viento. Con ese objeto se habilita la opción que las empresas distribuidoras presenten planes de obras urgentes, los cuales deberán ser valorizados y aprobados por la autoridad. «La idea comenzar a mejorar realmente la calidad de suministro en el corto plazo y no esperar a la reforma que requería tiempo», señala el académico.
Un último punto busca evitar problemas en el cálculo del valor de la infraestructura de distribución, las torres, valor que pagan los clientes en sus cuentas. Este ítem generó la crisis de fines del año pasado, en que, debido a un error en ese cálculo, los usuarios vieron un incremento erróneo en sus cuentas, daño que ya fue resarcido. La crisis, por cierto, significó la salida del exministro de Energía Diego Pardow. La ley ordena los procesos tarifarios para dar tiempo y resolver los problemas de inventarios de las empresas transmisoras, las cuales tendrán un periodo de tiempo acotado para reportar cualquier diferencia, y la SEC determinará las multas cuando corresponda.
También respecto al modelo del cálculo de tarifas, se ordena el proceso del cálculo del cobro por distribución. «Se establece un ruta clara y precisa para no repetir los retrasos en los cargos de distribución y evitar que los usuarios estemos pagando reliquidaciones simultáneas», explica Verdejo.
«Este esta es una ley adecuada en tiempo y forma para resolver los problemas urgentes y de corto plazo. Con estos temas resueltos se pueden abordar las otras urgencias que requerirán mucho trabajo técnico», opina el académico.
2,4 POR CIENTO es el alza máxima que tendrán las tarifas.


