Javiera Berrie viene de familia tuerca y ha corrido desde los 16 años
Entre las finalistas del Miss Universo Chile se encuentra Javiera Barrie, una actriz de 37 años que desarrolla un lado poco conocido por los espectadores de la competencia que llegará a su final este domingo en Mega. «Tengo un amor de toda la vida por el rally», comenta la mujer que representa a Las Condes. Con su conocimiento tuerca le sacó una pana a un miembro del equipo de concurso de belleza y es capaz de cambiar una rueda en 3 minutos.
Desde chica heredó la pasión de su padre por esta clase de competencias en que un auto recorre caminos rurales.
Javiera y sus hermanas se aficionaron a este deporte al punto de comenzar a competir. «Yo aprendí a manejar a los 12 años, pero en lugares controlados y en cuanto cumplí 16 salí disparada a sacar mi licencia de conducir. Corrí en rally seguido entre 2005 y 2016. Me encanta la adrenalina, es impagable la sensación», explica. Con el tiempo se especializó en el rol de navegante, ese copiloto que va dando indicaciones al conductor para evitar problemas en la ruta.
¿No le da miedo, Javiera?
«Hay que ser valiente para subirse a un auto de rally, te tiene que gustar la velocidad. Yo he tenido accidentes en la ruta, pero nunca me ha pasado nada».
Amor y velocidad
En ese ambiente conoció a su marido, Jorge Martínez, actual campeón chileno de este deporte. «Yo tenía 17 y él 18, competíamos en la misma categoría. Al principio hablábamos harto de autos, porque era nuestro tema en común y de a poco fuimos construyendo una relación. Hasta el día de hoy estamos juntos», comenta.
La pareja tiene dos hijas de 5 y 7 años que «dicen que quieren ser reinas de belleza y corredoras de rally».
Como padres deben estar felices con la respuesta.
«Es que creo que el género no determina lo que puedes hacer. Mi papá nos inculcó que podíamos hacer lo que quisiéramos si le poníamos empeño. Ese es mi lema de vida».
Así como los cuatro integrantes de la familia Martínez Barrie han acompañado antes al padre en sus carreras, ahora están concentrados en hacerle barra a la madre en su sueño de convertirse en Miss Chile.
«Yo soy actriz y hace años dejé el escenario. Lo echaba de menos. Cuando hace tres años el Miss Universo eliminó las limitaciones (las candidatas tenían que tener cierta edad y no podían ser madres) vi que una mujer como yo también podía ser reina de belleza», explica.
¿Cómo se ha preparado?
«Llevo dos años en este desafío de vida. Me he perfeccionado en oratoria, he cambiado los hábitos alimenticios y me he dedicado en el gimnasio. Yo soy de Temuco y me encantan los asados, pero en este proceso recibí la ayuda de nutricionistas, nutriólogos y un entrenador. El año pasado gané el concurso Dama Chilena y representé al país en Las Vegas. Conseguí un histórico top 15».


