El ecuatoriano Moisés Caicedo, de Chelsea, advirtió mejoría de la Roja en Quito pese a la derrota
Ecuador se impuso por 1-0 ante la Roja en el estadio Rodrigo Paz Delgado de Quito, pero los hinchas locales terminaron incluso más mosqueados que los chilenos. Sus jugadores cerraron el partido quemando tiempo cerca del banderín del córner, mientras su entrenador, el español Félix Sánchez, señalaba su reloj constantemente, como rogando por el pitazo final.
«Hay incidentes al borde del terreno. El técnico Félix Sánchez se dio vuelta y se tapó la boca, pero insultó a su público», advirtió Aldo Schiappacasse en la transmisión de CHV. La molestia de la fanaticada ecuatoriana se debió, en parte, a la falta de eficacia frente al arco defendido por Brayan Cortés y también a la evidente mejora al final de Chile, dirigido por Nicolás Córdova.
La Selección se mantuvo en el partido pese al gol de Ángel Mena en el minuto 21 y contó con al menos tres situaciones claras para empatarlo. Los ingresos de Ben Brereton, Víctor Dávila, Vicente Pizarro y Darío Osorio le dieron otra cara y cierto vértigo a la Roja, aunque faltó esa pizca de suerte o conexión que sólo el rodaje brinda.
La ocasión más clara fue un triple intento en el minuto 89. Osorio llegó hasta la línea de fondo y sacó un centro para Brereton, quien cabeceó directo al poste izquierdo del meta Alexander Domínguez. La pelota le quedó a Alexis Sánchez en la entrada del área, pero su derechazo fue contenido por el cuerpo de Domínguez. El rebote otra vez cayó en posesión chilena, en los pies de Dávila, y no terminó en gol exclusivamente porque la trayectoria del tiro fue interrumpida por el defensor Robert Arboleda sobre la línea.
«Se vienen muchas cosas a la cabeza en ese momento», reconoció la estrella ecuatoriana Moisés Caicedo. «Los que saben de eliminatorias saben que los partidos a veces se ganan así. Chile tiene buen equipo, con jóvenes talentosos, y en algunos momentos sufrimos. Me pone contento ver selecciones con mucho nivel porque eso también nos ayuda a nosotros», añadió el volante.
Esos mismos jóvenes que mencionó Caicedo le dieron vida al ataque nacional, sobre todo desde el minuto 55, cuando Córdova decidió mover la pizarra y sus intérpretes. Dávila, por ejemplo, tuvo un zurdazo luego de un rebote en la cabeza de Rodrigo Echeverría en el minuto 68, pero Domínguez estuvo atento en el arco. Más tarde, en el minuto 75, se demoró mucho en decidir si pegarle o pasar la pelota cuando recibió un pase de Alexis dentro del área. Un remate desde lejos del también ingresado César Pérez en el minuto 90 también causó nerviosismo en el estadio.
«Hay que reconocer que el rival tiene mucha jerarquía, mucha calidad. Quizás no pasan por un buen momento, pero son jugadores de mucho nivel, así que hay que destacar esta victoria», aseguró Ángel Mena, el autor del único gol del encuentro.
El portero Brayan Cortés también quedó conforme con la nueva cara de La Roja. «Ellos se encontraron con el gol, no tuvieron ocasiones claras. Y nosotros no concretamos las nuestras. Pero me quedo con el esfuerzo: hay buenos jugadores, lo hemos demostrado. Esto se va a dar paso a paso, al que le toque jugar lo hará de la mejor manera. Esperábamos un resultado positivo, lo merecíamos, pero el esfuerzo fue enorme, el sacrificio de que intentamos hasta el último», señaló.



