Katherine Melgarejo, mamá de Matías Paris, cuenta que su hijo está con clases de inglés, nutricionistas y sicólogos
El volante mixto, formado en O´Higgins, fuefichado por cinco años en el Al Ain, el mismo club donde brilló Jorge Valdivia el 2008.
Matías Paris Melgarejo (18) se pegó un tremendo salto en su afán por consolidarse como un jugador internacional al fichar en el Al Ain, uno de los principales clubes de los Emiratos Árabes Unidos, donde jugó Jorge Valdivia en 2008, procedente del Palmeiras.
El joven volante mixto, fanático de la cueca con varios campeonatos ganados y oriundo de Paredones, a 158 kilómetros de Rancagua, se formó en O´Higgins desde los ocho años y jugó por la Selección chilena en el Sudamericano de Bolivia Sub 15 y el Mundial Sub 17 de Qatar, bajo la dirección técnica de Ariel Leporati.
Y justamente en el torneo jugado en Bolivia lo captó una agencia de representantes de Brasil que gestionó su partida al país árabe, sin haber debutado en la liga chilena, con un contrato por cinco años.
«Como la propuesta venía de antes, tuve la oportunidad de ir antes a Emiratos para ver cómo era, saber dónde iba a estar, porque no era partir a Argentina, por ejemplo, donde uno puede ir y venir. Luego de estar allá se tomó la decisión de que se quedara», explicó Katherine Melgarejo (40), profesora de Ciencias y mamá de Matías.
¿Y qué le pareció lo que vio?
«Bueno, la verdad que él vive allá, entrena y en realidad todo es más o menos similar al régimen que tenía en OHiggins. Todos los días entrenamientos y esta semana, como está en proceso de adaptación, recién comenzará a jugar, aunque no está claro en qué categoría, porque está la Sub 19, Sub 21, Sub 23 y el primer equipo».
¿Dónde vive?
«Antes de venir a Chile por un mes, por el receso del Mundial, estaba en un hotel, pero ahora se queda en la casa que el club tiene para los jugadores, como la Casa Alba de Colo Colo. Ahí tiene comedor y todo a su alcance».
¿Cómo lo hace con el idioma?
«Él cuando tomó la decisión de partir, comenzó con clases de inglés, aunque no de árabe y también está con sicólogos y nutricionistas, con un equipo multidisciplinario que lo está apoyando».
Cuando se habla de los Emiratos uno piensa que es puro lujo, ¿qué le pareció a usted?
«No es tan así. Eso se ve más en Dubái, pero Al Ain es una ciudad mucho más conservadora y en Chile sería como Rancagua, una ciudad más pequeña. Nos mantenemos comunicados por videollamada o teléfono y WhatsApp. Pienso en lo difícil que debe de haber sido para los jugadores antiguos, que se iban tan lejos y que no podían hablar con sus padres».
¿Qué otras cosas le llamaron la atención del lugar donde estará su hijo?
«La cultura. Eso es uno de los choques más allá del idioma. La cultura es muy distinta, en lo religioso y en la comida por ejemplo, pero como está tan enfocado podrá sobrellevar esas barreras».
¿Cómo se manifiestan esas diferencias?
«A veces, me dice que se siente un poquito agobiado, pero yo he sido muy Pepe Grillo con él, por lo que estoy constantemente dándole ánimo, junto con planear estar con él allá».
¿Encuentra la comida muy picante?
«Sí, la comida es muy picante y condimentada, pero Mati cocina, porque desde los 14 años tuvo que vivir solo en Rancagua y desde muy chico tuvo que hacerse cargo un poco de su vida. Entonces en el supermercado compra cosas lo más parecidas a las que uno hace acá».
¿Ahora para el 18 quizás eche de menos bailar cueca?
«Sí, echará de menos la cueca, pero como viene hace años con el tema del fútbol nunca hemos tenido 18 tan celebrados, porque en esas fechas siempre había que viajar a algún lugar. Extrañará el ambiente, pero creo que no será tan terrible».


