Estudio afirma que los chilenos le perdieron el miedo a comprar desde el celular

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Análisis de WOM y Cadem reveló que el 55% de los chilenos sigue conectado después de las 23 horas

El 81% de las personas accede al mundo digital desde el celular, ya no desde el computador.

Comprar algo ya no siempre implica ir a una tienda ni sentarse frente al computador. Para muchos basta con sacar el celular del bolsillo, abrir una red social y encontrarse con un producto que termina en el carrito de compras.
Un estudio elaborado por WOM y Cadem reveló que el 55% de los chilenos utiliza internet después de las 23 horas.
El dato no solo da cuenta de cuánto tiempo permanecemos conectados, sino también de cómo el teléfono celular se convirtió en el principal dispositivo para navegar, comprar, pagar y realizar trámites. La encuesta fue aplicada a 700 personas, entre 18 y 80 años, de distintos puntos del país.

El estudio muestra que el 81% de las personas se conecta principalmente desde un smartphone, mientras que solo el 13% utiliza un computador o notebook. Además, ocho de cada diez pasan más de tres horas diarias en internet.

Pero el cambio más importante no está en el dispositivo, sino en el comportamiento.
Desde Madrid, Enrique Marinao, director del magíster en Marketing de la Universidad de Santiago (Usach) y doctor en Ciencias Empresariales con mención en Marketing, asegura que el estudio confirma una tendencia que ya había detectado hace casi una década.
«Estos datos lo único que hacen es confirmar que el smartphone es el canal principal de interacción digital», afirma. A su juicio, esto obliga a las empresas a diseñar estrategias pensadas para el teléfono y no para el computador. «La prioridad es optimizar experiencias móviles, no experiencias de oficina», sostiene.
El estudio también revela que el 74% de los encuestados considera confiable realizar pagos o transacciones a través de aplicaciones y que siete de cada diez ya reemplazó actividades que antes hacía de manera presencial por el uso de apps.
Para Mercedes Azpiroz, gerente de Canales Digitales de WOM, la conectividad dejó de ser una herramienta complementaria y pasó a convertirse en el espacio donde las personas organizan su vida cotidiana.

«Las personas quieren pagar, comprar y hacer trámites desde la palma de su mano. Hoy vemos clientes mucho más autónomos, que quieren resolver todo por sí mismos de forma simple, segura, ágil y personalizada», señala.

Los microsegundos
¿Qué cambió cuando el celular se convirtió en el principal dispositivo para comprar? «Desaparecen las barreras. La principal barrera que desapareció fue la extensión del recorrido de compra. En la compra digital son segundos o dos minutos en que el recorrido se transforma efectivamente en una compra», explica Marinao.
El especialista sostiene que las redes sociales desempeñan un papel clave en este cambio. Mientras una persona revisa Instagram o TikTok, aparecen productos sugeridos, avisos personalizados o publicaciones patrocinadas que permiten acceder directamente a una tienda virtual.
Detrás de ese mecanismo existe una estrategia conocida en marketing como AIDA: atención, interés, deseo y acción.
Primero, un producto llama la atención; luego despierta el interés, genera el deseo y, finalmente, impulsa la compra.
«Ese recorrido es muy corto. Son microsegundos emocionales, más que racionales. Eso lleva a que el consumidor compre más por impulso que por necesidad», advierte.
Las cifras respaldan esa teoría. El 57% de los encuestados considera que las aplicaciones son importantes para decidir qué productos o servicios comprar. Además, casi seis de cada diez reconocen haber adquirido algo que no tenían planeado debido a una recomendación o publicidad dentro de una aplicación.
El horario tampoco es casual. Marinao cree que las empresas ya saben cuándo los usuarios están más receptivos.
«Las marcas pueden detectar automáticamente qué oferta mostrar y a qué hora hacerlo», afirma. Por eso, el hecho de que más de la mitad de los chilenos siga conectado después de las 23 horas podría transformarse en una oportunidad para las campañas digitales.
Marinao advierte que la rapidez con la que hoy se toman las decisiones de compra puede terminar afectando el presupuesto. «Si no somos consumidores conscientes y racionales, no sabemos cuánto tenemos en el bolsillo, nos podemos disparar y podemos caer en default financiero», dice.
¿Cómo define al consumidor de la era del smartphone?

«Un consumidor emocionalmente impulsivo».

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