Fueron hallados en medio del Pacífico, a 240 kilómetros de la costa de Chiapas
Ya no volveré a pescar, me retiro luego de este accidente, dijo uno de ellos
«Soldado que huye sirve para otra batalla». El dicho resume la decisión de Daniel Guerrero Martínez (53), uno de los dos pescadores mexicanos que fueron rescatados luego de navegar cinco días dentro de una hielera, a 240 kilómetros de la costa de Chiapas, después de que el bote en que pescaba junto a José Luis Pórtelas (32) fuera volcado por una fuerte ola. «Ya no volveré a pescar, me retiro luego de este accidente», dijo el hombre cuando fue rescatado. Su nueva batalla será en tierra: «Me dedicaré a mi familia», afirmó.
El naufragio ocurrió la madrugada del sábado 15 de agosto, en el océano Pacífico, a 120 kilómetros de la costa, cerca de Barra Paredón, Tonalá, Chiapas, en el límite marítimo entre México y Guatemala. Según declaraciones de los sobrevivientes dadas a «Misión Política», la embarcación, de nombre Camaronera, fue volcada por una gran ola, tras lo cual se hundió. Los pescadores habían zarpado el jueves 13 y perdido todo contacto el viernes 14, cuando estaban a 120 kilómetros de la costa. Según reportó EFE, al caerles la ola trataron de agarrar algunas cosas, pero a los pocos segundos quedaron a la deriva, con una hielera de 1,6×1,6 metros para guardar pescado como único objeto a mano.
Sobre los segundos del naufragio, José Luis entregó un relato más detallado a «Viva la Noticia»: «El detalle fue de imprevisto y la lancha no soportó ni cinco minutos. No dio chance de agarrar el agua, comida, el radio; se perdió todo. Lo único que pudimos hacer es sacar lo que había en la hielera y subirnos», explicó el pescador tras ser rescatado.
Sobre esta improvisada balsa navegaron a la deriva por cinco días. Según señaló EFE, Pórtelas relató que desde ese momento no contaban con ningún alimento ni agua, situación que debieron soportar hasta el día que fueron rescatados. Durante ese periodo no llovió y el fuerte sol los estaba deshidratando. «Pensé que nunca volvería a ver a mi familia», dijo Daniel Guerrero al medio Aristegui Noticias.
Al no volver ni tener noticias, los familiares y los colegas de la cooperativa pesquera dieron aviso a la Secretaría de Marina de México (Semar). La entidad inició a una operación «trinomio», compuesta por un buque, una patrulla interceptora y medios aéreos.
Tras el rastreo, un avión divisó una suerte de bandera que agitaban los dos hombres desde la hielera: se trataba de un saco blanco que usaban para guardar pertrechos y que les sirvió para ser detectados. Una Patrulla Oceánica se aproximó al punto y los subió a bordo. Personal de Sanidad Naval les hizo una primera evaluación médica en altamar, antes de trasladarlos en helicóptero hasta Puerto Chiapas, donde recibieron atención por deshidratación y fueron entregados a sus familiares. Una fotografía tomada en Tapachula mostró a Guerrero Martínez abrazando a sus hijos y su esposa; Pórtelas fue recibido de la misma forma por su familia.
«Viva la Noticia» precisó que, debido a los cinco días de exposición en altamar, ambos hombres presentaban un cuadro severo de deshidratación al momento de ser hallados. Fuentes de la Semar, en tanto, señalaron que fueron encontrados en «buenas condiciones» más allá de ese cuadro.
Guerrero Martínez y Pórtelas son oriundos de la comunidad de Paredón, en el municipio de Tonalá, y se dedicaban a la pesca junto a una cooperativa local.
Paredón es una localidad ubicada a orillas de la Laguna del Mar Muerto, separada del océano Pacífico por la Barra de Tonalá. Su actividad económica principal es la pesca artesanal con embarcaciones menores, como la que tripulaban Guerrero Martínez y Pórtelas, y sus pescadores están organizados en múltiples cooperativas dedicadas a la captura de especies como camarón, jaiba, robalo y mojarra, entre otras. Es considerada la mayor productora de alimentos del litoral chiapaneco y abastece a mercados de buena parte del estado. Alberga, además, la Escuela Secundaria Técnica Pesquera N°14, el único internado de este tipo en Chiapas, lo que refleja el peso histórico que la actividad pesquera tiene para esta comunidad.
La noticia del rescate se conoció la noche del miércoles y puso fin a la incertidumbre que se había instalado en Paredón desde el fin de semana anterior, cuando la comunidad pesquera comenzó a temer lo peor ante la falta de noticias de sus dos vecinos. La búsqueda había movilizado, además de a la Semar, a la Secretaría de Protección Civil del estado y a pescadores de la propia bahía, que en los días previos habían salido en sus propias embarcaciones a rastrear la zona por donde se había perdido el contacto con la Camaronera.


