Si siente algo raro, en 30 segundos Cristián Figueroa se toma un electrocardiograma
Otras apps permiten detectar síntomas de hipertensión y estrés, o conocer los avances de un sedentario que comienza a ejercitar.
Cuando el médico Cristián Figueroa siente palpitaciones, abre en su Apple Watch Ultra 3 la función Electrocardiograma (ECG). Apoya un dedo sobre la corona durante 30 segundos y el reloj registra la actividad eléctrica del corazón. «Me hago un ECG para tener una idea de cómo está mi ritmo cardíaco», explica. Ese registro puede detectar señales de fibrilación auricular, pero Figueroa subraya que no reemplaza a un examen clínico ni descarta todas las causas de la molestia.
Es que el corazón siempre ha sido el foco de salud de los relojes inteligentes, que en cada generación suman más mediciones (ver tabla).
La más básica son los latidos: un adulto en reposo suele marcar entre 60 y 100 por minuto, aunque Figueroa advierte que la lectura puede cambiar bastante según el contexto: «En personas entrenadas, por ejemplo, la frecuencia cardíaca puede ser menor a 60 sin que implique una enfermedad». Más que un valor puntual, lo que más le llamaría la atención es un cambio brusco en esta medida.
Entre los datos que él mismo revisa cada semana hay uno bastante menos intuitivo: la variabilidad de la frecuencia cardíaca. En vez de contar cuántas veces late el corazón, mide las pequeñas diferencias de tiempo entre un latido y el siguiente. «Refleja de manera indirecta qué tan flexible es nuestro sistema nervioso para adaptarse y recuperarse del estrés», explica Figueroa. Eso puede cambiar después de dormir mal, entrenar fuerte o enfermarse. Tampoco existe una cifra universal a la que haya que aspirar. «Lo útil es observar tendencias y detectar cambios respecto a los valores habituales», recalca.
Las generaciones más recientes de smartwatches agregaron otra advertencia: detectar patrones asociados a la hipertensión sin mostrar directamente una cifra de presión arterial. «En Chile, alrededor de un tercio de las personas con hipertensión no sabe que la tiene, por lo que una alerta podría motivar a alguien a consultar antes de que aparezcan complicaciones», destaca el médico. Si una persona recibe la alerta, debiera comprobarlo mediante mediciones de presión arterial.
No todo pasa por encontrar enfermedades. Figueroa revisa semanalmente su VO2 máx, indicador de capacidad cardiorrespiratoria que el reloj estima mientras la persona camina o corre. «Nos permite ver qué tan bien están trabajando en conjunto el corazón, los pulmones, la circulación y los músculos para utilizar el oxígeno durante el ejercicio», explica. Para alguien que recién abandona el sedentarismo -empieza a caminar rápido, trotar o hacer ejercicio aeróbico- puede mostrar avances que todavía no son tan evidentes. «Pueden observarse cambios en unas seis a doce semanas», estima.
Una pulsera de $30.000 entrega datos de pulso y sueño; un Apple Watch parte sobre $300.000. ¿Vale la pena el salto?
«Para alguien sedentario y sin enfermedades, una pulsera simple puede ser suficiente para controlar actividad, sueño y frecuencia cardíaca. El Apple Watch agrega herramientas como ECG y alertas de ritmo, que pueden ayudar, pero no son indispensables para todos. Más importante que el dispositivo sigue siendo dormir bien, mantener una alimentación saludable y realizar al menos 150 minutos de actividad física moderada a la semana».
Puntos de salud
Una de las novedades de los nuevos Galaxy Watch, la serie 9 y el Ultra 2, es la Puntuación de Salud Cardíaca. El reloj reúne información sobre carga vascular, sueño, actividad física e índice de masa corporal y la transforma en una cifra diaria que da una idea general al usuario. «Tener un solo número hace mucho más fácil entender rápidamente cómo vamos», destaca Elías Inostroza, master trainer de Samsung Chile. «Un buen puntaje general no significa necesariamente que todo esté perfecto», advierte.
¿Cómo funciona? Durante la noche, el reloj usa sus sensores ópticos para estimar la rigidez de los vasos sanguíneos y observar cómo cambia mientras la persona duerme. La lectura no equivale a un examen clínico, pero permite seguir cambios en el tiempo.
A eso se suma Carga Cardio Diaria, función pensada para orientar el entrenamiento: toma en cuenta cuánto ejercicio y esfuerzo ha acumulado la persona y sugiere si conviene exigir más o bajar la intensidad. Samsung no recomienda usar esa indicación en personas con enfermedades cardíacas. «La lectura del reloj sirve principalmente como una referencia de bienestar y seguimiento, no como reemplazo de un examen vascular formal», recalca.



