Libro electrónico suma tinta digital, diseño ergonómico y 7 pulgadas de pantalla sólo para leer
Cuesta 135 dólares: es un modelo discontinuado pero aún vigente.
¿Qué tiene de bueno ser dueño de una Kindle? Prácticamente nadie se las roba. A este redactor se le ha olvidado la suya dos veces y, en ambas ocasiones, ha logrado recuperarla; si fuera un iPad, probablemente habría terminado en alguna feria libre. Este dispositivo de lectura está dirigido a un público específico: el que lee. No tiene pantalla a color, capacidad para reproducir videos ni instalar aplicaciones. Su diseño funcional está orientado exclusivamente a la lectura, con una pantalla de tinta electrónica que imita el papel y reduce la fatiga visual.
«No es un iPad, es un libro electrónico. Es más liviano, la batería dura mucho, incluso semanas. Es monocromático y no muestra colores», describe Alejandro Reid, profesor de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad de los Andes.
Desde su debut en 2007 Amazon, que fabrica y vende las Kindle, suma once modelos con mejoras en la batería, iluminación, resistencia al agua y variaciones en el tamaño y resolución. Hay variantes como Paperwhite, Oasis y la más reciente Scribe, que permite hacer anotaciones sobre la pantalla.
El modelo que nos ocupa es Oasis, hoy a mitad de precio en Amazon.com con despacho a Chile. Pasó de su precio original de 269 dólares a 135. Puesto en nuestro país queda en aproximadamente $176.000 (https://acortar.link/dQ0iV3). Lanzado el 2016 y renovado al año siguiente, fue la versión premium de las Kindle, comparable a un iPad Pro. Suma virtudes: una pantalla de 300 ppi (pixeles por pulgada), luz que se ajusta automáticamente, respaldo de aluminio (no de plástico) y un diseño ergonómico con dos botones para avanzar o retroceder en las páginas.
Sin embargo, desde marzo este modelo está discontinuado, aparentemente debido a la llegada de un nuevo tope de línea para 2025. Y su precio reducido con despacho a América Latina parece una buena forma para deshacerse del stock. ¿Importa realmente que se haya dejado de fabricar? «No creo que mucho. Es para leer libros, no requiere tantas actualizaciones de sistema», responde Martín Calderón, conductor del podcast «Tecnología para todos».
No obstante, apunta ciertas desventajas en comparación con modelos más nuevos que cuestan casi lo mismo. «Primero, en lugar de USB-C usa un cable micro USB, que ya está prácticamente obsoleto. También tiene una batería algo más débil, que es uno de los puntos más importantes en un eReader como el Kindle. Aunque era muy novedoso en su momento por su resistencia al agua y su pantalla ergonómica, es mejor esperar a ver qué novedades traerá el modelo de 2025», opina.
Fácil de leer
Si compra una Kindle puede descargarle libros electrónicos de varias maneras. El método oficial es comprar eBooks vía Amazon y esperar a que el material esté disponible en el dispositivo. También puede descargar un libro y enviarlo por mail (en formato ePub o PDF) o subirlo a la app de Kindle, y estará arriba en segundos. La facilidad para acceder a los archivos es uno de los atributos principales de este e-reader frente a la competencia. ¿Otra ventaja? Se puede agrandar y reducir el tamaño de la letra a gusto, bastante útil para quienes tienen problemas de visión.
Diseño ergonómico
Felipe Ovalle, director de OhMyGeek!, describe las diferencias entre una tablet tradicional y un e-reader: «Es importante considerar la versatilidad de una tablet frente a la de un e-reader.


