Hoy es la carrera con mejores opciones laborales de los IP
Su auge, explican académicos, se asocia a la completa profesionalizacion de la actividad.
Para muchos jóvenes, una de las preguntas claves al elegir dónde estudiar es qué tan fácil será encontrar trabajo después. La tabla que ilustra esta página, con datos de la Subsecretaría de Educación Superior, muestra las carreras de institutos profesionales (IP) y de centros de formación técnica (CFT) con mayor empleabilidad: es decir, cuántos de sus titulados tienen trabajo con una remuneración por sobre el sueldo mínimo dos años después de egresar, según los registros del SII.
Entre los IP, el primer lugar lo ocupa Ingeniería en Seguridad Privada, con 99,1%: o sea, empleabilidad total. Entre los CFT, lidera Técnico en Metalurgia, con 88,6%.
Victoria Alarcón, directora de la Escuela de Ingeniería IACC, explica que la alta demanda laboral de los nuevos ingenieros en seguridad privada está relacionada a la profesionalización de esta actividad: «Si antes el sector dependía principalmente de la experiencia práctica y de certificaciones operativas, hoy requiere profesionales con conocimientos específicos para planificar y gestionar la seguridad».
No se trata solo de coordinar guardias: estos especialistas pueden desempeñarse en áreas de seguridad de empresas, mineras, bancos, comercio, transporte, logística, salud, educación, infraestructura crítica y eventos masivos.
Héctor Morán, fundador de la plataforma de empleos Chiletrabajos.cl, también considera lógico que la carrera se acerque al 100% de empleo: «La seguridad no es un gasto, es una inversión crítica. El retail, los puertos y las faenas están contratando a estos ingenieros para diseñar estrategias y proteger activos. Es un mercado que crece por la contingencia y donde falta gente especializada, tal como lo muestran las estadísticas tanto de empleabilidad como de ofertas de empleo».
Ojo: ello no significa que existan miles de puestos nuevos esperando a quienes se titulen. Alarcón advierte que hay que mirar cuántas personas ingresan y se titulan cada año, si ya tenían experiencia laboral y cuántas trabajaban antes de terminar sus estudios. «Una carrera pequeña, compuesta mayoritariamente por trabajadores activos, puede mostrar empleabilidad muy elevada sin que ello signifique una gran cantidad de vacantes nuevas. Aquí la cifra puede reflejar tanto demanda laboral como formalización profesional de personas ya insertas», aclara.
Administración Pública aparece en segundo lugar, con 98,8% de empleabilidad. Morán atribuye parte de este resultado al tamaño del Estado como empleador. «No hablamos solo de ministerios, sino de municipalidades, gobiernos regionales y hospitales en todo el país que necesitan técnicos para hacer compras públicas, gestionar presupuestos y bajar los proyectos a terreno. Es un empleo de altísima estabilidad», precisa.
Entre las carreras que lideran el listado también aparecen varias vinculadas directamente con la industria, como Metalurgia, Mecánica y Mantenimiento. «Su inserción laboral alta se explica por una sola cosa: continuidad operativa. Las plantas industriales y la minería no pueden detenerse. Si una cinta transportadora falla, la empresa pierde millones. Mientras Metalurgia reina en la minería, Mecánica Industrial es súper transversal y sirve igual para una planta de alimentos o logística. Por eso el mercado privilegia tanto a estos técnicos y apenas se titulan, ya tienen dos o tres ofertas sobre la mesa», indica Morán.
Los avisos publicados en Chiletrabajos durante el primer semestre de 2026 también muestran esa demanda: se registraron más de 4.500 ofertas relacionadas con mantenimiento y mecánica industrial, cerca de 1.800 vinculadas a minería y metalurgia, y 5.200 en seguridad privada y gestión de riesgos.
Morán aclara que en ese portal la demanda no siempre aparece publicada con el nombre exacto de la carrera. «Las empresas buscan por función, como mantenedor mecánico u operador de planta. Eso amplía muchísimo el campo laboral real de estos egresados», precisa.
Fernanda Valdés, subsecretaria de Educación Superior, plantea que estos datos sirven como una referencia para quienes están evaluando su futuro, pero también muestran que existen diferencias importantes entre carreras y áreas de estudio: «El desafío no es solamente ampliar el acceso a la educación superior, sino avanzar hacia una oferta académica más pertinente, flexible y articulada, que responda más rápidamente a los cambios del mercado laboral y entregue a los estudiantes mejor información para decidir qué estudiar».



