Los especialistas más cotizados hoy mantienen las industrias funcionando 24/7
¿Qué están buscando las empresas? Especialización técnica, gestión, uso de datos y adaptación tecnológica.
La tabla que acompaña esta nota muestra las 30 carreras técnico-profesionales mejor pagadas de institutos profesionales (IP) y de los centros de formación técnica (CFT). Los datos de estas 60 especialidades, entregados por la Subsecretaría de Educación Superior, corresponden a los ingresos brutos promedio registrados al segundo año de titulación, con información disponible a septiembre de 2025 (ver tabla).
Entre los IP, Ingeniería Industrial ocupa el primer lugar, con un ingreso mensual promedio de $3.295.197; le sigue Técnico en Instrumentación, Automatización y Control Industrial ($2,6 millones). En los CFT, en tanto, el primer lugar corresponde a Técnico en Metalurgia ($2,4 millones) y Técnico en Minería ($1,7 millones).
¿Por qué muchas carreras técnicas son mejor remuneradas que especialidades universitarias? Manuel Morales, subdirector de la Escuela de Ingeniería, Medio Ambiente y Recursos Naturales de Duoc UC, lo atribuye a la necesidad de la industria por contar con perfiles especializados en áreas claves: instrumentación, automatización y control, electricidad, mecánica y mantenimiento industrial, especialmente en sectores como la minería, la producción de celulosa y los procesos acuícolas, donde las operaciones funcionan de manera continua.
El trabajo de estos técnicos permite detectar y resolver fallas, mantener los equipos operativos y evitar interrupciones que pueden significar importantes pérdidas. «Deben asegurar la continuidad operacional: estos perfiles logran que los procesos productivos y las máquinas no se detengan nunca», destaca Morales.
Más especialización
Carmen Gloria Dueñas, directora sectorial académica de Mantenimiento y Logística de Inacap, coincide en que el sector industrial está buscando expertos en operar y mantener equipos y procesos cada vez más complejos.
Dentro de estas industrias, la minería destaca por el nivel de demanda que se anticipa. «El Estudio de Fuerza Laboral de la Gran Minería 2025-2034 proyecta que el sector requerirá casi 37.000 nuevos trabajadores al 2034, principalmente por recambio generacional y nuevos proyectos. La inversión también empuja esta demanda: la última cartera de Cochilco contempla 104 mil millones de dólares en proyectos mineros de acá a 2034, el mayor nivel registrado en más de una década», subraya.
La transformación de las industrias -su automatización y digitalización- también está cambiando el tipo de trabajador que buscan muchas empresas: ya no basta con saber operar una máquina. «En Ingeniería Industrial, por ejemplo, la formación integra optimización de procesos, sistemas de producción, análisis de datos, inteligencia de negocios, costos, proyectos y mejora continua», detalla Dueñas. «Esa combinación de especialización técnica, capacidad de gestión, uso de datos y adaptación tecnológica ayuda a explicar por qué hoy estas carreras están entre las mejor remuneradas y con una proyección especialmente atractiva en el mercado laboral chileno», recalca.
Buenas herramientas
Uno que conoce bien ese camino es Rodrigo Missiacos (50), ingeniero industrial de Inacap y jefe del programa para la gestión de riesgo de desastres de Senapred. Su carrera, valora, le entregó herramientas para comprender y analizar procesos, gestionar recursos, coordinar equipos y transformar información en decisiones. «Fueron fundamentales para desarrollarme en la gestión, ejercer la docencia y asumir responsabilidades en proyectos de alcance nacional», apunta.
De todos modos, pone una cuota de realidad a las cifras: que una carrera aparezca entre las mejor pagadas, enfatiza, no significa que todos sus titulados vayan a recibir ese mismo sueldo: «El título no garantiza por sí solo una determinada remuneración. También influyen la experiencia, la formación continua, el sector en que se trabaja y el compromiso profesional».



