Volvió a tener un lazo con su progenitora quien cuida a Mia, de 11 meses
La he perdonado por completo, afirma la española que a los 8 años perdió contacto con Kadiya y quedó al cuidado de su abuela.
¿En serio habló tan guagua?
«Sí, estaba con el médico y me dijo que Mia es una niña muy adelantada».
Nidyan ha pasado malos momentos en Linares, donde ha trabajado en centros de estética desarrollando su habilidad en esa área. Ahora planifica un retorno a los medios de comunicación para retomar el papel de figura televisa que tuvo hace años. De esa forma piensa con cumplir con su vocación y también darle a Mia un mejor pasar.
Volverse madre, además, le ha traído beneficios importantes, como volver a hablar con su madre, Kadiya.
«No habíamos hablado en unos 15 años. Al ver las fotos por internet de Mia lo primero que dijo fue que se parece mucho a mí de bebé», explica.
El distanciamiento de la española se produjo desde su infancia en Sevilla. Cuenta que cuando tenía apenas 6 meses de vida, Kadiya ya no pudo vivir con ella. Nidyan se fue a vivir con su abuela materna, a quien ella identificaba como su mamá real.
Afirma que su madre biológica no la contactó hasta que «yo tenía casi 8 años», cuando murió su abuela. «Me contó quién era y ahí me enteré de todo. Pero para mí ella era una desconocida porque nunca volvió por mí», afirma.
Este episodio llevó a una distancia emotiva que se volvió más concreta cuando Fabregat se quedó a vivir en Chile. Según cuenta pasaron años antes de que supiera algo más de su propia madre biológica.
Nidyan trató de tener hijos antes. Hace unos años sufrió una pérdida que le resultó particularmente dolorosa. En esta ocasión, al quedar embarazada Nidyan subió fotos en Instagram para contar la novedad.
Las imágenes causaron un efecto al otro lado del mundo pues una hermana de Fabregat se enteró y comenzó a rastrearla. «Ella me buscó y hablamos. Luego contacté con mi madre que estaba muy preocupada. Ha sido muy lindo volver a saber de ellos, escucharlos», afirma.
¿Algo de rencor?
«Yo a mi madre biológica la he perdonado por completo. Ahora yo también soy madre y hay que perdonar, nadie es perfecto. Con los años empiezas a entender cosas y sólo me queda agradecerle por darme la vida, ¿sabes? Es la mejor forma de enseñar a mi hija. El rencor no te lleva a ninguna parte».
Sesión cordillerana
Debido a que Mia ya está un poco más grande, Fabregat se propuso volver al espectáculo. Según cuenta, tiene ofrecimientos para proyectos que pintan bien. Ha vuelto al gimnasio aunque dice que por genética tuvo la fortuna de no subir de peso tras el embarazo y se salvó de tener estrías.
Para mostrar su estado físico, hace unos días se realizó una sesión de fotos en la nieve. «No sentí frío, la verdad. Me las sacó una amiga que vino a visitarme. Era un día bonito y se me ocurrió ir hacia la cordillera en Linares para las imágenes», recuerda.
Aunque creía que se encontrarían solas en medio de la nieve, se sorprendió al ver que el lugar estaba concurrido.
«Se acercaron unas personas muy amables a mirar y sacarse fotos conmigo. Allí mismo estaban los Carabineros que me resguardaban, jajajá».
¿Llegaron especialmente?
«No, creo que muy cerca hay un cuartel o retén».


