Modelo busca lugares cálidos para saltarse el invierno
Su trabajo en OnlyFans le permite generar dinero desde cualquier lugar, por lo que puede darse el gusto de estar en Indonesia.
Anteriormente, Lorena figuraba viviendo en Miami, pero luego retornó al país, para posteriormente trasladarse a México, donde estuvo en Tulum y Ciudad de México. Volvió a Chile y, finalmente, tomó sus maletas y se fue a Bali, donde permanecerá dos meses más.
Esa soltura y libertad se la da el obtener dinero de manera digital. «No necesito tener un hogar fijo. Cuando me fui a Santiago y vi el precio de los Airbnb, donde no voy a estar más de 4 meses por temas de clima, y me convenía 100% estar en otro lugar. Pagar uno era en promedio un millón y medio de pesos mensuales. Averigué, vi los precios de acá (Bali), el pasaje fue caro, pero compensa. Ahora estoy en un hotel gigante y pago $600 mil pesos aproximadamente mensuales con todo incluido», describe.
Es por ello que está más que contenta con su decisión. «Hago la plata donde yo quiera que esté con el tema de OnlyFans. Ahora estoy armando mi sitio web con entrenamiento deportivo; estoy creando una tienda digital de puros cachureos chinos y estoy en la plataforma HanuFit también», dice.
¿Hoy vive de OnlyFans?
«Sí, eso es lo que me permite estar en cualquier país del mundo y poder generar contenido pagado. Me va bien. No me hago millonaria porque no vendo contenido explícito, pero sí me va bien. Vivo tranquila, puedo estar donde quiera, puedo ahorrar. Puedo hacer lo que quiera».
Si bien los paisajes de Bali son de ensueño, Lorena se cuida de no hacer contenido para su OnlyFans en el exterior. «La plataforma te bloquea. Tienes que hacer el contenido en lugares que se vean que son privados. A veces arriendo lugares con piscina, con tina, que me permitan hacer fotos tranquilas», explica.
No se complica mucho, pues sus fotos se caracterizan por no ser producidas, sino que ella aparece muy al natural. «A mis suscriptores les gusta así, sin maquillaje, ojalá recién despertada. Me hacen el trabajo fácil, porque ni siquiera me tengo que producir tanto», acota.
¿Se fue sola o con amigos?
«Sola, me vine sola. Agarré mis cosas y me vine a la vida. Sin conocer a nadie y todo ha sido súper bien. Aquí es un lugar para nómades digitales. La mayoría son extranjeros que trabajan de manera online. Justo ahora es el verano en Asia, así que están con temperaturas de 40 grados y se vienen para acá».
En este viaje, ha hecho varias amigas y también terapias espirituales y energéticas, «Me ha hecho muy bien estar acá. Estoy contenta y tranquila. Me inscribí en unas clases de Hills (tacones) para hacer coreografías en suelo, en sillas, también twerking para aprovechar de hacer lo que siempre quise y que nunca podía, porque siempre estaba trabajando», dice.


