Condujo el espacio de Canal 13 junto a Millaray Viera en 2001
Repartíamos quién iba a decir qué cosa, como una disertación, pero sin la presión de estar en el colegio, sino como algo más lúdico, dice el animador, que compartió un clip de cuando tenía 16 años.
Hace 22 años, Matías Vega y Millaray Viera estaban en el estelar «Lunes sin falta», conducido por Raúl Alcaíno, en Canal 13. Eran entrevistados a propósito de su conducción de «Música libre», cuando ellos tenían 16 y 14 años respectivamente. Ambos animadores recordaron el momento con un video en Instagram, recopilado por «REC», de Canal 13. En el archivo se ve a los dos, en ese entonces, adolescentes con mucha personalidad, acompañados de un clásico look de los 2000.
«Con Millaray nos llevábamos súper bien. Era un programa que grabábamos un día para toda la semana. Hacíamos cinco capítulos el sábado o, a veces, el sábado y el domingo. Era muy entretenido, porque estábamos todo el día en el canal y todos los integrantes teníamos más o menos la misma edad. Me parece que la menor era Mayte Rodríguez, que debía tener unos 12. Teníamos un canal completo para jugar», dice el comunicador de Canal 13.
¿No se le hacía pesado con el colegio, Matías?
«No teníamos problema con eso, porque grabábamos solo los fines de semana. Estábamos ahí todo el día, desde las 8 de la mañana hasta las 7 de la tarde, aproximadamente. A veces también íbamos en la semana, en la tarde, porque nos juntábamos a ensayar los bailes. Era entretenido, porque era como un paseo de curso. Nos llevaban a hacer notas de karting, de cómo ser bombero, cosas así».
¿Cómo se sentía con tanta popularidad en su adolescencia?
«Me acuerdode que nos conocían en todos lados. En ese tiempo el rating de la televisión era otro, más alto. La popularidad era algo nuevo para nosotros. En el colegio yo tenía un casillero donde guardaba mis cuadernos y a veces lo encontraba lleno de cartas de niñas que me escribían ‘Matías, te amo',jajajá».
¿Cómo se organizaban con Millaray para animar?
«Era algo nuevo para la Milla y yo tenía un poco más de experiencia en leer guiones y hablar frente a la cámara. Practicábamos antes de salir al escenario a presentar los programas, ensayábamos atrás de la escenografía. Repartíamos quién iba a decir qué cosa, era como una disertación de colegio, pero sin la presión de estar en el colegio, sino como algo más lúdico».
Millaray compartió el mismo fragmento en Instagram con el siguiente mensaje: «¡Morí de ternura al ver esto! Justo el otro día nos vimos con el Mati y es increíble cómo 22 años después el cariño sigue intacto y es tan profundo. Te quiero y, aunque haya juntado una poquito de carrete, voy a aprender de ti por siempre».


