El primero es banquetero y experto en carnes a las brasas, y sumó a su hermano deportista
En Open Fire Meat Up junto a otros cuatro chilenos debían preparar 2.000 bocados y un curanto pascuense.
«Soy profesor certificado en parrilla, me he capacitado en México y Colombia. Este año, por primera vez, vinimos con un equipo chileno gracias a mi auspiciador Heinz», dice Nervi. «Son tres competencias. La primera es de elección popular, debemos hacer 1.500 bocados para la gente. Trabajaremos pinta picana, que acá se llama tri-tip. La segunda es una competencia ante jueces. En Estados Unidos los asados, el barbecue, es muy serio, tienen ligas y concursos. Acá nos piden una proteína, más acompañamiento y carbohidrato». Para esta, los Nervi y compañía realizarían un umu tradicional (curanto pascuense), por su cariño a Rapa Nui, donde Lucas fundó un club atlético (en 2024) y Bruno hizo asados. «Se premia mucho la historia que le podamos meter a la preparación, así que vamos a contar eso. Y este tipo de cocción se parece mucho a uno de los métodos más vanguardistas, el sous-vide, que es sellar al vacío los alimentos y meterlos en agua. Así haremos lomo vetado. Vamos a usar para acompañar papas chilotas con merkén, con verduras del curanto y pastelera de choclo, porque acá no hay concepto de choclo molido. Usaremos esa máquina antigua para rallar, que se gira una rueda», especifica Bruno. La tercera es entre equipos, un desafío interno, hacer otras 500 porciones.
¿Hay un premio?
«Sí, un cupo para el Memphis in May (en Tennessee), que es un campeonato de barbecue, y que es clasificatorio para otro donde el premio es un millón de dólares».
¿Cómo entrenó para un evento así?
«Los eventos con mi banquetera te dejan curtido para actividades así. Y aparte, soy un parrillero ñoño, leo mucho de termodinámica y técnicas de cocción.


