Eduardo Vargas marcó un triplete en el triunfo por 4-1 sobre Everton
El atacante, que suma 13 tantos, muestra sus rutinas de gimnasio en redes sociales. Estoy feliz porque se ganó, dijo.
En cada una de las celebraciones de sus goles en Rancagua este lunes por la tarde, Eduardo Vargas formó un corazón con las manos. Al juntar los brazos frente al pecho, daba la impresión de que las mangas de su camiseta azul estaban a punto de reventar.
El delantero fue la gran figura del contundente triunfo por 4-1 de Universidad de Chile sobre Everton: anotó un triplete y ayudó a los azules a acortar la distancia con Colo Colo a sólo siete puntos en la tabla de posiciones. La U llegó a 48 unidades y los albos tienen 55, cuando todavía restan cinco fechas.
Vargas comenzó su tarde goleadora a los 30 minutos. El portero Gabriel Castellón sacó largo buscando a Maximiliano Guerrero, quien corrió abierto por la derecha y envió un centro rasante para que Turboman apareciera por el medio y marcara el 1-0. La sociedad volvió a funcionar en los descuentos del primer tiempo: Guerrero nuevamente encontró a Vargas en la boca del arco para el segundo. «Aplastante la U en materia ofensiva, todo lo hace con precisión y exactitud», elogió Aldo Schiappacasse en la transmisión de TNT Sports.
Guerrero volvió a ser protagonista a los 57. El atacante apareció por la derecha, enganchó y esta vez su centro encontró la cabeza de Arce para el 3-0. Everton descontó a los 80 mediante Cristián Palacios, pero apenas un minuto después Vargas apagó cualquier intento de reacción visitante. Guerrero metió un pase bombeado y Turboman anticipó la salida del arquero Ignacio González tocando la pelota con la cabeza, antes de definir cruzado para completar su triplete.
«Estoy feliz, pero primero por el equipo, porque se ganó. Siempre me preocupo que primero en el equipo y después los goles vienen solos. Así que afortunadamente, gracias a Dios, salieron los tres goles», comentó Vargas.
Los brazos que lució durante sus festejos tampoco aparecieron de un día para otro. Durante las últimas semanas, el delantero ha compartido constantemente en Instagram parte de sus entrenamientos en el gimnasio, donde utiliza distintas máquinas para fortalecer el tren superior. Así reparte sus ratos libres entre el trabajo físico y los regaloneos con su esposa, la brasileña Juliana Peixoto.
La musculatura ha aumentado a la par con su producción goleadora. Turboman suma 11 goles en sus últimos 12 partidos de Liga y llegó a 13 en el campeonato, quedando a uno de Javier Correa y Daniel Castro, escoltas de Fernando Zampedri, quien lidera con 26. Su primera conquista tuvo además valor histórico. Según consignó el estadístico Luis Reyes (@elluchoreyes), fue el gol número 5.000 de Universidad de Chile en la historia de Primera División.
Fernando Gago también destacó el momento de sus jugadores. «Los niveles individuales de los chicos, mientras se potencien, potencian lo colectivo y lo colectivo también potencia lo individual», explicó el entrenador.
El triunfo permitió a la U aprovechar el empate de Colo Colo ante Palestino y acercarse en la tabla. «Mientras matemáticamente nos dé, vamos a seguir compitiendo con la intención de salir a jugar cada partido como una final», aseguró Gago.
Vargas, por su parte, prefirió mantener la calma. «Estamos tranquilos. Tenemos que pensar en nosotros, pensar en ganar y las cosas se van a dar solas», afirmó Edú.


