Será subastada este miércoles por deudas que llegan a los $1.670 millones
Mientras estemos juntos, vamos a estar bien, reflexiona ella sobre los cambios que deberá enfrentar. Uno de ellos ya empezó: se confirmó su relación con Alfredo Rivas.
El remate se originó por el proceso de quiebra del deportista que sentenció el 15° Juzgado Civil de Santiago, debido a deudas acumuladas que superan los $1.670 millones.
El primer intento fue en abril. Esa vez el precio fijado fue de 36.041 UF ($1.438.796.004) pero nadie se presentó y fue declarado desierto. Luego vinieron dos más (por 29.000 UF y el otro por 24.500 UF) e incluso hubo un intento de venta a un privado, pero se rechazó porque la propiedad tenía una deuda de $30.000.000 de contribuciones impagas.
La del miércoles, se espera, sea la subasta definitiva. Según reporta la casa de remates Macal, la construcción de 2021, tiene un valor de 22.000 UF, $906.863.760. Tiene seis dormitorios, escritorio, sala de estar, cuatro baños, quincho y piscina en modo spa.
Si se lograra el puje, Gissella y sus hijos deberán abandonar la vivienda. «He aprendido que tener una casa es importante, pero un hogar lo tenemos con mis niños, mis perros y gatito. Y mientras estemos juntos, vamos a estar bien», dice, tras semanas de silencio.
¿Por qué sale a remate?
«Porque Mauricio tenía deudas que no pudo pagar. Uno de los acreedores le pidió al tribunal que se vendieran sus bienes para pagarle. Eso se llama liquidación. La casa es uno de esos bienes, por eso el tribunal la vende en remate. Es una situación económica y judicial que viene de hace tiempo. Hay temas que no dependen solamente de mí y en los que prefiero no profundizar. Pero resumiendo, a mi ex marido le pidieron la quiebra personal, y eso significa que se fueran a remate todos sus bienes. Y ya no hay mucho que hacer con eso, hoy para mí no es la idea buscar culpables sino soluciones y vivir en calma».
Es una situación difícil, Gissella. ¿Le da pena?
«No te voy a mentir, ha sido difícil. Pero estoy más tranquila porque tengo abogados y sé lo que viene. Son muchas cosas juntas y a veces una se pregunta cuánto más puede pasar. Pero también he aprendido a pensar con la cabeza fría. Después de los problemas que he tenido, te das cuenta de que hay cosas mucho más importantes. Mientras mis hijos estén bien y tengamos salud, lo demás se puede volver a construir. Las cosas materiales van y vienen».
¿Qué hará si se remata?
«Todavía lo estoy viendo, voy paso a paso. Primero hay que esperar a que se haga el remate. Con eso, claro, me organizo con calma. Obviamente me preocupa, por supuesto que me encantaría poder darles a mis hijos un lugar donde podamos estar tranquilos, pero vamos día a día».
¿Algo del dinero del remate queda para usted?
¿Y Mauricio ha pagado la pensión?
«Es un tema familiar que está judicializado, por ende, reservado. Mi abogada el otro día habló y yo no me referiré al tema».
Y en lo laboral, ¿qué viene para usted?
«Hoy estoy trabajando como proveedora de la minería, en mi empresa Figa. Y también estoy a la espera de algunos proyectos televisivos».
Tiene nuevo amor?
Tras el último intento de rearmar la familia con Mauricio Pinilla (sin resultado), Gissella Gallardo decidió dar una nueva chance en el amor. En abril conoció a Alfredo Rivas (46), dueño de una empresa de transportes. Se fue lento por las piedras y trató de no hablar mucho sobre la supuesta relación. Recién en septiembre, en un episodio de «Primer plano», confirmó el romane con la frase: «Por primera vez merezco una historia tranquila». Lo único que faltaba eran las imágenes de la pareja. Este sábado, en medio de un robo que sufrió uno de los camiones de Rivas que transportaba carne, apareció Gissella, acompañándolo. La nota del hecho la presentó «Chilevisión noticias». Sobre eso, Gallardo señala que «estoy tranquila, pero mis prioridades están puestas en mi salud, mis niños y lo que viene».


