Detallada revisión de relojes, anillos, máquinas y apps para que descanse como corresponde
Aparatos detectan distintas etapas del sueño y hasta advierte señales de apnea. Estudio midió importante aumento de síntomas de insomnio en la población.
A todos nos ha pasado: esas mañanas en que suena el despertador y uno siente que apenas cerró los ojos. Se levanta, toma café y promete acostarse más temprano. Pero a la noche siguiente, la historia se repite.
No se trata sólo de una impresión. El Termómetro de Salud Mental Achs-UC de 2026 encontró síntomas de insomnio moderado o severo en el 14,3% de los adultos urbanos encuestados, frente al 8,6% de 2025.
La neuróloga Carolina Aguirre, jefa del Centro del Sueño de UC Christus, advierte que el problema no es únicamente la luz de las pantallas, sino lo que hacemos con ellas: «Responder WhatsApp y correos, ver reels o TikTok por periodos prolongados, tira estímulos todo el rato, por lo que nuestro cerebro sigue en actividad cuando debería prepararse para descansar».
Por suerte ahora existen dispositivos capaces de ayudarnos a entender qué pasa durante la noche. Eso sí, no es lo mismo medir hábitos, advertir señales de enfermedad y recibir un tratamiento médico.
Nos observan
Los relojes inteligentes miden gran variedad de indicadores. Los Apple Watch, por ejemplo, registran la duración del descanso, estiman sus distintas etapas y, en modelos compatibles, pueden advertir señales de posible apnea del sueño. Samsung ofrece funciones de seguimiento mediante sus Galaxy Watch y la app Samsung Health, incluida la detección de indicios de apnea en equipos y países habilitados, entre ellos Chile.
Garmin utiliza indicadores como Sleep Score y Body Battery para relacionar descanso, recuperación y actividad física. Otros aparatos de marcas como Xiaomi, Honor, Huawei y Motorola también realizan avanzadas mediciones de sueño en sus respectivos relojes inteligentes.
Además están los anillos Oura Ring y Galaxy Ring, de Samsung, que registran movimiento, pulso y otras variables sin tener que dormir con un reloj en la muñeca.
Pero la gracia no está en obsesionarse con obtener 90 puntos cada mañana, sino en reconocer patrones.
¿Dormimos peor después de cenar tarde? ¿Nos levantamos más cansados cuando pasamos la noche mirando el teléfono? Estas mediciones entregan pistas útiles, aunque las etapas de sueño profundo y REM son estimaciones y no reemplazan un estudio clínico.
¿Ronca usted?
Por otro lado, aplicaciones populares como Sleep Cycle registran sonidos nocturnos y pueden identificar ronquidos, además de entregar analíticas y métricas varias del ciclo de sueño.
Otras aplicaciones como Calm y Headspace, en cambio, ofrecen narraciones con voces y artistas conocidos, paisajes sonoros, meditaciones (de tres a 25 minutos) y ejercicios de relajación y respiración.
Si se presentan patrones como roncar fuerte, pausas respiratorias observadas por otra persona o somnolencia durante el día, pueden indicar apnea obstructiva, un problema que hace que la vía aérea se cierre repetidamente mientras dormimos.
Para ello, más que una app o un gadget, es necesario contar con una evaluación médica y, cuando corresponda, una polisomnografía o un examen respiratorio domiciliario indicado por un profesional.
La maquinita
Cuando la apnea obstructiva requiere tratamiento, el CPAP es una de las principales alternativas. Sus siglas aluden a la presión positiva continua en la vía aérea, es decir, una máquina que envía aire mediante una mascarilla para mantener abierta la garganta. Pero ojo: no suministra oxígeno por defecto ni es un aparato para curar cualquier insomnio.
Antes predominaban equipos con presión fija, pero hoy existen los APAP, que ajustan automáticamente la presión según las necesidades respiratorias durante la noche.
Máquinas como la ResMed AirSense 11 AutoSet utiliza algoritmos que ajustan la presión, una función de inicio suave que eleva la presión al quedarse dormido y alivio al exhalar para reducir la sensación de resistencia.
También integra humidificación calefaccionada para disminuir la sequedad nasal, pantalla táctil y conexión inalámbrica. Su aplicación myAir ayuda a familiarizarse con el tratamiento y entrega información sobre el uso nocturno. Con sistemas como AirView, el equipo clínico puede consultar horas de utilización, fugas en la mascarilla y eventos respiratorios.
«Los equipos nos permiten evaluar a distancia varios parámetros, pero lo más importante es que podemos evaluar si el tratamiento es el óptimo», explica Jorge Jorquera, jefe del programa de trastornos respiratorios del sueño de Clínica Las Condes.
¿Y para viajar? Hay modelos compactos como el ResMed AirMini, que funciona con una aplicación móvil y utiliza sistemas de humidificación sin depósito de agua, con mascarillas compatibles.
Otros equipos, como el DreamStation 2 de Philips, incorporan humidificación, pantalla táctil y conectividad. Eso sí, la disponibilidad y situación comercial de cada modelo debe confirmarse en Chile.
Ninguna de estas novedades reemplaza el ajuste correcto de la mascarilla, la limpieza ni la supervisión médica. El CPAP debe indicarse y configurarse según el diagnóstico.
«Acostumbrarse a la mascarilla toma tiempo y la selección del equipo exige indicación profesional. No es una compra que deba hacerse sólo porque alguien ronca», aclara Jorge Jorquera de Clínica Las Condes.
El enemigo
La tecnología también tiene su lado contradictorio. Paula Cáceres, de Clínica Somno, explicó que el teléfono antes de dormir «es un enemigo terrible». El contenido atractivo alimenta el desplazamiento infinito de la pantalla y hace más difícil desconectarse. La especialista recomienda reducir esa exposición con anticipación y dejar el celular 40 minutos o una hora antes de acostarse.
También ayuda mantener horarios regulares, procurar oscuridad y tranquilidad, evitar el exceso de estimulantes y reservar la cama para descansar. Si el problema persiste, corresponde consultar.
«Responder WhatsApp y correos, ver reels o TikTok tira estímulos y nuestro cerebro sigue en actividad cuando debería prepararse para descansar», Carolina Aguirre, neuróloga.


