Mi hija de 10 años lloró, cuenta Cristina González sobre el incidente navideño
Sujetos se llevaron el vehículo en que guardaba los presentes para que no fueran encontrados por sus niñas.
Ordenada gracias a una puntillosa agenda, la periodista de Canal 13 Cristina González estaba muy avanzada en lo que se refiere a los regalos navideños. Buena parte de ellos estaban guardados en el maletero de su jeep Grand Cherokee de 2020 para evitar que sus dos hijas, de 10 y dos años, se toparan con los paquetes. Pero la idea salió fatal: la noche del martes el vehículo fue robado y los regalos desaparecieron en manos de los delincuentes.
«Cuando se lo conté a mi hija de 10 años, se puso a llorar», cuenta la conductora de T13 en vivo.
Es como si hubiesen asaltado al Viejito Pascuero.
«Se llevaron los regalos de mis dos niñas, de mi hermana, de mi marido, los que había comprado para mis amigas, mi hermano, mi cuñado, sobrinos, mi nana y hasta las tías del jardín.
Su auto parecía el trineo de Navidad.
«Ningún regalo tan grande, no había una bicicleta, por ejemplo. Eran cajas y cosas pequeñas como aros, trajes de baño. Cabían en una bolsa de Ikea que tenía».
Por ahora, Cristina González no puede volver a comprar todo de nuevo: los ladrones se llevaron también el computador con que trabaja y tiene todas sus contraseñas bancarias. «Debí bloquear las tarjetas, todo. Ahora no puedo ni llamar un Uber, jajajá», comenta con buen humor la conductora de noticias.
El auto
El robo ocurrió cuando la periodista estaba de visita en la casa de unas de sus amigas de la vida, en Las Condes. Cuando salió a la calle a buscar su auto, antes de la medianoche del martes, se dio cuenta de que había desaparecido. Llamó a su marido para que él activara el GPS del vehículo, al tiempo que recurrió a los funcionarios de seguridad municipal, que llegaron al minuto.
González destaca también la labor de los efectivos de la gobernación que pudieron mantener un monitoreo sobre el trayecto del auto.
«Entró por la autopista y le sacaron el TAG. Luego pasaron por varias comunas como Renca, Estación Central y terminó en unas calles de Maipú, donde lo pudimos encontrar»; afirma la periodista.
Los delincuentes se habían esfumado junto a los regalos de navidad, el computador, la agenda de la víctima y una silla para transportar a la hija menor de la familia. Con el auto mismo, se habían ensañado: «Soltaron las molduras del interior del auto, como aquellas partes en torno al volante, arrancaron el retrovisor y la cubierta del motor».
¿Qué sintió al encontrar el auto?
«Me tocó conducirlo para llevarlo a las pericias de Carabineros y me dio una sensación de vulnerabilidad. Es algo material, pero el auto es donde llevo a mis niñas, una zona segura, la prolongación de mi casa».


