Isabel Amor sobre su abrupta desvinculación del Sernameg
La polémica por la abrupta desvinculación de Isabel Amor de su cargo de directora regional del Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (Sernameg) en Los Ríos ahora salpica al Ministerio del Trabajo. A través de un oficio, la bancada de diputados de Renovación Nacional pidió que esa cartera aclare las razones del despido que involucra a la ministra de la Mujer, Antonia Orellana. Amor ha dicho que su salida del cargo, en el que no alcanzó a estar ni tres días, tiene que ver con una condena de su padre por violaciones a los derechos humanos y no a la «pérdida de confianza» que argumentó el ministerio de la Mujer.
En el escrito de RN enviado a la ministra Jeannette Jara se plantea que la ministra Orellana fue «poco clara en señalar por qué se desvinculaba a la exdirectora, procediendo a enviar una carta al diario El Mercurio, en que se afirma que la exdirectora hizo declaraciones improcedentes ante la situación de los Derechos Humanos, lo que en sus términos ameritaría la desvinculación, pero sin que exista algún registro o evidencia que de cuenta de aquello. A mayor abundamiento, el propio ministerio, con fecha 13 (de agosto), publicó un comunicado oficial en que reitera que la Sra. Amor fue desvinculada por la situación de su padre, aduciendo a declaraciones que no constan de manera alguna».
Isabel Amor declaró este jueves: «El ministerio (de la Mujer) ha tenido un pésimo manejo comunicacional, le están haciendo mal al gobierno y me da rabia que no sean capaces de decir ‘cometimos un error, esto lo debíamos haber conversado en una oficina'. A mí me parece que a la ministra Orellana le está dando miedo que tome una vía judicial, estoy en mi pleno derecho». Y agregó: «Como autoridad no he emitido ninguna opinión sobre lo de mi padre; lo que hay es una sentencia judicial firme que establece que mi padre es un encubridor en un caso de derechos humanos. Lo que hay es un borrador (de una entrevista) donde dice que le creo a mi padre porque la información que está en la condena es la misma dada por mi padre a mí y mis hermanos».


