Lucía Warles estudiará Trabajo Social; ya tiene ofertas de trabajo para cuando egrese, asegura
Cifras muestran explosivo aumento de los mayores de 40 años que ingresan a la educación superior.

Entre 2021 y 2023 Lucía Warles Cáceres, de 72 años, hizo un 2×1 y terminó los seis cursos que le faltaban de la educación escolar. En el mismo establecimiento la prepararon para la PAES, que rindió en noviembre pasado en el liceo Carlos Mondaca de Vicuña, Región de Coquimbo.
«No estaba nerviosa, iba muy relajada. Más que nada era el desafío personal de demostrar que podía y para ver mis conocimientos», relata la mujer, oriunda de Valparaíso pero que lleva casi una década viviendo en el Valle del Elqui.
Su incursión fue mejor de lo que esperaba. En notas y ranking sacó un excelente puntaje (915 y 934 puntos, respectivamente; «fui de promedio sobre seis en el colegio, y no es que regalen las notas», aclara), lo que sumado a su desempeño en la prueba le permitieron matricularse en la carrera de Trabajo Social en la Universidad Central, sede Coquimbo.
«Me gusta ayudar a las personas y creo que todavía puedo dar un poco más a esta edad. Tengo harta fe y esperanza de que voy a sacarlo adelante, aunque se hace difícil», reconoce.
Para eso cuenta con el apoyo de su familia, compuesta por dos hijos, cinco nietos y dos bisnietos. «Tengo dos nietos ya profesionales, otra nieta está en el último año de Ingeniería Comercial en la U. Católica del Norte», destaca. Además, una de sus hijas vive en La Serena, por lo que planea quedarse con ella para ahorrarse el viaje diario de
Vicuña a Coquimbo.
Dice que le encanta leer y no tiene miedo de enfrentar el primer año universitario. «Mucha gente me pregunta qué pretendo estudiando a esta edad, y la verdad es que se trata de desarrollo personal; si puedo aportar un granito de arena a la sociedad, feliz», señala.
Aconseja a los mayores no quedarse encerrados en sus casas. «Todavía pueden dar mucho más, a esta edad uno puede hacer cosas, probar conocimientos, y las experiencias de vida ayudan mucho», agrega.
De hecho, ya se proyecta trabajando después de titularse. «En el mismo colegio Paihuén, de Vicuña, tengo ofrecido un puesto, lo mismo en la municipalidad una vez que termine. No sé, pero algo iré a practicar», afirma.
Fenómeno creciente
Mariela Valderrama, directora de Trabajo Social en la U. Central sede Coquimbo, aplaude el ingreso de quien será su alumna más longeva. «Lo vemos como un enorme desafío, pero también como una gran oportunidad, porque creemos en el principio de igualdad de oportunidades y de inclusión», opina.
El año pasado ya habían recibido a una estudiante de 56 años. «Tenemos experiencia previa de trabajo con personas que están sobre el promedio de edad. Fue un bonito desafío para los más jóvenes convivir en la sala con personas diversas», valora.
Emilio Oñate, vicerrector académico de la U. Central, plantea que «progresivamente las personas que escapan a las edades tradicionales se están incorporando a la universidad no sólo a través del posgrado y la educación continua, sino principalmente a través de las carreras de pregrado vespertinas y diurnas».
¿Razones? «Las personas estamos viviendo más y, además, las personas adultas se dan cuenta de que pueden enfrentar estos procesos formativos y hacen un esfuerzo por matricularse», sostiene.
Más en IP
Según el Mineduc, en 2023 los mayores de 40 años matriculados en la educación superior -contando pregrado y posgrado- llegaban a 105.583, más del doble de los 51.917 registrados en 2014. En pregrado, este rango estaba concentrado en los institutos profesionales, con 47.892 alumnos (ver tablas).
«En los últimos cinco años ha habido un incremento importante de alumnos sobre 40 años», comenta Matías Escabini, vicerrector académico de Inacap, donde este año llevan 3.200 matriculados en ese segmento etáreo, y con las matrículas aún abiertas (portales.inacap.cl, https://acortar.link/uLzVmO).
La mayoría entra a la jornada vespertina, afirma: «Son los mismos programas de estudio que hemos planificado de manera flexible, para que puedan conciliar la vida personal, profesional y la de los estudios». También hay muchos alumnos senior en Administración de Empresas, que es completamente online.
La ventaja, dice, está en la facilidad para adecuarse a estas modalidades. «Son formatos más flexibles y, por lo tanto, pueden organizar sus tiempos de mejor manera», concluye el vicerrector.


