Le subió la presión, fue llevado a la enfermería, y un vocalista estadounidense le habló por Instagram
Tras nueve años, este viernes por la noche en el Parque Estadio Nacional se dio el reencuentro entre la banda de nu metal Korn y el público chileno. Rodrigo Fernández, más conocido como Otakin (@otakin_antiinfluencer en Instagram), mostró que le pasó de todo como público del concierto: incluyendo que fue sacado medio desvanecido con guardias (https://acortar.link/7KXqIO) y llevado a la enfermería del recinto.
‘Llegué a ver también a Spiritbox (una de las bandas teloneras) y cuando empezó Korn, inmediatamente el grupo avanzó, me empujaban, así que sin querer llegué adelante, casi a la reja de la cancha frontal, y yo no estaba listo para eso, quería estar más atrás. Me comencé a sentir mal porque estábamos todos apretados y saltando, porque el sector en el que estaba era muy caótico, con mucha gente, y mi condición física no me acompaña mucho. Empecé a ver puntitos, según enfermería me subió la presión (arrojó 146/84 mmHg), y también tiene que ver con el peso', cuenta Otakin, quien tras ser revisado pudo volver a su ubicación.
‘Había mucha gente peor que yo. Me fui rápido de la enfermería, en ese rato que estuve llegaron seis desmayados y una señora buscando desesperada a su hija. Fue una locura, yo he ido a más de 100 conciertos y este ha sido uno de los más brutales. Igual lo disfruté súper bien, después me fui a un espacio un poco más holgado, con más aire, sólo me perdí una canción y disfruté esos temas de mi adolescencia. Después del concierto, como andaba con amigos, tuve que ir a la (discoteca) Blondie, obligado, jajajá. Siempre vamos ahí a Dark Dance, una fiesta electrónica, aunque a todos nos dolían las piernas, pero fuimos a hacer un último esfuerzo'.
Su noche de concierto también tuvo otro elemento: Taylor Barber, vocalista de Seven Hours After Violet, otro de los grupos teloneros, se acercó al público a saludar y le gritaron ‘Otakin'. ‘Eso fue muy chistoso porque había alguien con mi aspecto físico en el escenario, vi esos videos y Taylor me habló por Instagram, le expliqué que yo era Otakin y que la gente le gritaba mi nombre por eso. Me dijo: I love it (Me encanta)', cierra el crítico culinario.


