Víctor Bastida trabajaba hace cuatro años en una de las minas más grandes del planeta
Uno de sus amigos escribió que esto es el costo de lo que hacemos para ganarnos la vida y darles a nuestros seres queridos una vida mejor.
El ingeniero chileno Víctor Bastida Ballesteros trabajaba en uno de los lugares más extremos del planeta: la mina Grasberg Block Cave, en Papúa Central, Indonesia, uno de los yacimientos de cobre y oro más grandes del mundo. Tenía 31 años, era oriundo de Coltauco y llevaba cuatro años en Indonesia.
Un derrumbe de lodo y roca sepultó parte del sistema de túneles y dejó atrapados a siete trabajadores. Durante casi un mes, los equipos de rescate avanzaron entre escombros y humedad hasta que el domingo encontraron tres cuerpos.
Uno de ellos era el de Bastida. «The Jakarta Globe» confirmó su identidad y publicó las palabras del presidente de Freeport Indonesia, Tony Wenas. «En mi nombre y en el de la empresa, expreso mis más profundas condolencias a las familias de las víctimas, que se encuentran en Tembagapura desde el 14 de septiembre».
La empresa anunció que las operaciones permanecerán suspendidas al menos hasta 2027. «Para nosotros no eran solo colegas, eran parte de la familia Freeport. Su fallecimiento es una pérdida profunda para todos en la organización», declaró Wenas.
Bastida había llegado a Indonesia contratado por Freeport-McMoRan. Según declaró su hermana Yessenia Bastida a Meganoticias, el 30 de septiembre de 2025, «era una persona muy alegre, divertida, amable y amoroso. Siempre preocupado de ayudar a los demás».
Uno de sus compañeros, Lalo Pérez, escribió en Facebook un mensaje de despedida. «El costo de lo que hacemos para ganarnos la vida y darles a nuestros seres queridos una vida mejor. Nuestro amigo y colega Víctor Bastida fue encontrado esta mañana tras una intensa búsqueda de siete mineros desaparecidos el 8 de septiembre». El mismo compañero agregó: «Sé que su equipo lo quería y le tenía un gran respeto, pues realmente se preocupaba por cada uno de ellos». Y cerró: «Todos los que trabajaron con él o lo conocieron en Indonesia están de luto por la trágica pérdida de un amigo y hermano».
El derrumbe
Para entender las causas del derrumbe, el geólogo Diego Zamorano, de la Red Geocientífica de Chile, explica la combinación de geología y método extractivo. «La mina Grasberg se ubica en un terreno altamente montañoso, con rocas muy fracturadas y con mucha pendiente. Por esto se utiliza el sistema de explotación block caving, que consiste en debilitar el macizo rocoso con explosiones para que colapse por su propio peso y caiga en una red de túneles subterráneos donde la roca fracturada es recogida y transportada a la superficie».
El clima tropical, añade, agrava el peligro. «La principal condición de peligro es el clima tropical de Indonesia, con precipitaciones de 5.000 mm al año. Toda esa agua se infiltra a través del suelo y al mezclarse con las rocas ya fracturadas, hace que éstas se comporten como un fluido, capaz de colapsar por gravedad si se rompen las barreras que mantienen el material estable».
Zamorano subraya los límites del control tecnológico. «Los mega yacimientos mineros son obras de ingeniería muy complejas, con sistemas de control de última tecnología y monitoreo continuo 24/7. Sin embargo, los peligros geológicos pueden producirse súbitamente, por lo que la ventana de tiempo entre la alerta y el evento puede ser de solo segundos, impidiendo una evacuación efectiva».
Según «The Jakarta Globe», el derrumbe ha renovado el escrutinio sobre los estándares de seguridad minera en una región tan rica como inestable. La empresa Freeport Indonesia informó que brinda asistencia sicológica a las familias y que dos trabajadores siguen desaparecidos.


