Constanza Garrido ayuda a los asistentes a la Expo Vivienda 2025
«La gente cree que con la promesa de compraventa ya es dueña de la propiedad y, en realidad, se la van a entregar en dos años».
Esta es la principal confusión, afirma la abogada Constanza Garrido, con la que llegan los clientes al estudio jurídico Más Justo (@másjustocl), entidad de la cual es cofundadora.
Garrido renunció a su trabajo en una inmobiliaria y creó su propio estudio en el rubro de los bienes inmuebles. Para llegar a más gente abrió una cuenta en TikTok, @abogadaconstanzagarrido.
Este sábado, mientras recorre la Expo Vivienda 2025, que se realiza hasta este domingo en la Estación Mapocho, cuenta que a muchos chilenos les complica el lenguaje con el que se redactan los documentos de un negocio.
«Nos pasa mucho que la gente llega y nos dice: Yo nunca estuve de acuerdo con esto, aun cuando el contrato ya está firmado. La gente efectivamente hoy en día no entiende lo que está firmando», asegura.
Garrido remarca una gran confusión sobre las implicancias de firmar una promesa de compraventa y el contrato. «Con la promesa tú no eres dueño, estás asumiendo un compromiso de una compra que vas a hacer en uno o dos años», dice.
Ahí es donde el último tiempo ha surgido un problema: «Mucha gente que firmó hace dos o tres años una promesa, hoy día no accede al créditos pese a que tienen la misma capacidad de renta o incluso mayor, porque las tasas de interés aumentaron o los requisitos bancarios cambiaron».
En esos casos, afirma, hay que determinar la responsabilidad para evitar que el cliente pierda la totalidad del dinero invertido, que generalmente se trata del pie.
«Es distinto una persona que se endeudó, se compró tres autos, y ahora no le dan el crédito hipotecario, a alguien que tuvo un excelente comportamiento financiero, no se sobreendeudó, aumentó su renta, pero cambiaron las condiciones de la banca por lo que no puede acceder al crédito», explica. «No vamos a recuperar el 100% en la mayoría de los casos, pero sí gran parte de la inversión».


