Claudio Bravo asistió junto a su esposa a una corrida familiar en la comuna donde nació y reside
Es el lugar donde nacimos, donde nos hemoscriado, donde la gente nos conoce y donde sepuede estar más tranquilo de lo habitual. Nos vamos a quedar acá un tiempo, contó el ex capitán de la Roja.
Un mes después de anunciar su retiro del fútbol profesional, Claudio Bravo reapareció en un evento deportivo de la municipalidad de Buin. El ex capitán de la Roja asistió junto a su esposa, Carla Pardo, a una corrida familiar en la cancha de Viluco, sector de la comuna donde él reside junto a su familia.
Claudio llegó junto a Carla unos minutos antes de la 10.30 AM, hora en la que comenzó la carrera, que contaba con un circuito de 2 kilómetros y otro de 6. «No vine para hablar como un personaje, más que hablar yo, vine para hablar de Buin, de la gente y lo que necesita», dijo apenas pisó el pasto donde juega de local el Club Deportivo Viluco.
La carrera comenzó mientras el ex capitán se tomaba selfies con los presentes que no paraban de pedirle fotos y saludos grabados, por lo que finalmente él no corrió. «Nosotros estábamos invitados como familia a correr, a eso vinimos. No tuve la posibilidad de correr ni medio kilómetro porque me di el tiempo para hacerme fotos, para atender a la gente y para conversar con ellos. También creo que uno contribuye con ese tipo de cosas», contó Bravo mientras esperaba que su esposa completara el circuito. «Carla hizo seis kilómetros. Ella tiene alma de corredora, así que ahí estará con un par de ampollas, pero feliz», dijo el ex portero de la Roja.
Durante la carrera, Claudio se ubicó en la entrada de la cancha junto a su hija Maite y su hermana Marcia, y recibía con vítores a los corredores que iban llegando. «Vamos, Carla», le gritó a su esposa cuando ella se acercaba a cruzar la meta. Tras arribar a la línea de llegada, la ex primera dama del fútbol chileno se sentó a descansar en el pasto junto a su hijo Mateo, de ocho años, y agradeció la asistencia de los vecinos.
Bravo hizo lo mismo: «Gracias a los vecinos que vinieron y también al municipio de Buin, que está muy pendiente de generar actividades deportivas a lo largo de la comuna. Es un tema no menor dentro de nuestro país, sobre todo con los niveles de obesidad que existen en Chile, con el sedentarismo y con el tema de las redes sociales. Estas instancias son maravillosas y espero que se multipliquen, no solamente en nuestra comuna, sino que a lo largo de todo el país. Mientras yo pueda ayudar a atraer a la gente, y sobre todo gente joven, feliz de contribuir», dijo el ex arquero.
«Con nuestra familia siempre estamos dispuestos a ayudar, a hacer actividades propias también con nuestra fundación o a lo largo de Chile, donde tengamos el tiempo para poder contribuir. Creo que es necesario en nuestro país ayudar y estar siempre ligados a lo social. Así que acá vamos a seguir haciendo actividades, porque la gente también lo necesita», contó Bravo.
El capitán de la Roja en la última Copa América explicó que el evento fue una idea de la junta de vecinos de Viluco, donde participa su suegra, Pilar Lizana, la madre de Carla. «En estos temas, preferimos ser discretos. Siempre con bajo perfil, no vamos a aparecer diciendo las cosas en las que aportamos, porque no lo necesitamos. Acá en Buin somos unas personas absolutamente normales, insertos en una zona rural. Acá es donde podemos dejar de lado el personaje y todo lo que conlleva mi disfraz de jugador», afirmó.
Bravo hizo hincapié en su relación con la comuna que lo vio nacer. «Aquí la gente ya nos conoce, son vecinos y también muchos amigos, porque nosotros somos de esta zona. Es el lugar donde nacimos, donde nos hemos criado, donde la gente nos conoce y donde se puede estar más tranquilo de lo habitual. Así que lógicamente nos vamos a quedar acá un tiempo», finalizó, desde la cancha que queda a exactos 40 metros del monumento que inmortalizó en fierro sus atajadas.


