Andrea González fue atropellada en mayo y quedó con pérdida auditiva
Terminó con 28 grapas en la cabeza y tuvo que retirarse de las pantallas por un mes y medio para recuperarse.
Andrea González siempre supo que era distinta al resto de sus pares. Era la única niña que acompañaba a su mamá a todas las reuniones de apoderados y fue la última adolescente que tuvo una radio en su casa.La mediática intérprete de señas de los noticieros de la tarde de Canal 13, y la misma que la rompió el sábado con la traducción de la «Gran fiesta ciudadana» en el Estadio Nacional, era la única persona con audición normal en un hogar de sordos porque sus padres y sus abuelos maternos sufrían aquella discapacidad. «Antes que aprendiera a decir cualquier palabra, ya me comunicaba con señas con mi papá y mi mamá. Yo era la que hablaba por ellos frente a otra gente. Tanto así, que después me costaba «ene» entender los chistes que no fueran en ese lenguaje», confiesa entre risas la además licenciada en ciencias jurídicas y sociales.
Pero hace unos meses la vida de Andrea cambió repentinamente. El 14 de mayo pasado fue atropellada por un conductor que se dio a la fuga y que la dejó inconsciente en las cercanías de TVN.¿Las consecuencias? Un profundo corte que va desde su nuca hasta la patilla y que afectó de forma irreversible su capacidad auditiva.
-¿Tanto así?
-Es un milagro que esté viva. Estuve en la UCI seis días y me pusieron 28 grapas en la cabeza. Me salvé, pero quedé con tinnitus.
-¿Tinnitus?
– Es como sentir un pitido todo el día en mi oído derecho. No se va nunca y está las 24 del día conmigo.
-Complicado.
-Me tuvieron que sacar un pedazo de hueso de la cabeza porque el golpe me ocasionó un coágulo y aunque no soy conocida, la gente organizó cadenas de oración por mi salud . Y eso ha sido el mejor pago que he tenido por mi labor como intérprete.
Muchos nombres
A ver si puede traducir el Mundial
Seguir las canciones en lenguaje de señas no le cuesta nada, sí reconoce que la tarea más difícil que le ha tocado en sus ocho años cmo traductora, ha sido el Mundial de Sudáfrica 2010. Interpretar la nómina de jugadores de las selecciones de fútbol casi se convierte en una de sus peores pesadillas. «Como no existen señas para los nombres de las personas, se deben deletrear letra por letra. Imagínate lo que es cuando tienes a once jugadores por lado y nadie se acuerda de que yo tengo que traducirlos al mismo tiempo que los van presentando», confiesa Andrea.


