Álvaro Uccelletti apareció en XS, la peor talla
Álvaro Uccelletti (47) estudió en la Escuela Teatro Imagen, de Gustavo Meza. Apareció en las películas «Subterra» y «XS, la peor talla» (era el cuico). Hizo otros papeles menores y trabajó en teatro, pero, según él mismo reconoce, su carrera «nunca despegó». Así que cuando cumplió 40 años, después de divorciarse, decidió irse a Nueva York y hoy tiene una agencia de turismo para público latino.
«Como actor, a esa edad, sentí que ya había pasado la vieja. Me quedé fuera de los círculos y me vine a probar suerte a un lugar donde nunca había estado, Nueva York. Esto fue el 2016», detalla.
¿Cómo fue el inicio?
«Limpiando pisos, lavando platos, pero como hablaba inglés, eso me permitió moverme rápido y llegué a ser barman, pero era un trabajo que no me gustaba, si bien las lucas eran buenas. Ahí se me iluminó la ampolleta y dije voy a ser guía turístico. Saqué la licencia y empecé a hacer tours en inglés, pero me di cuenta que había mucho latino que tomaba los tours en inglés y que no lo hablaban, así que formé mi empresa de turismo hace cinco años @thenewyorktour en Instagram».
¿Qué servicios tiene?
«Tours nocturnos, tours privados, que es lo que más vendo, porque la gente camina a su ritmo. Todo es a pie. Un tour privado cuesta 350 dólares para dos personas y 50 dólares extra por persona. Los tour colectivos, para 15 personas, cuestan 79 dólares y podemos recorrer la zona de Wall Street y luego Time Square, Grand Central, Rockefeller Center, la Quinta Avenida y el Central Park. Eso tarda entre seis y siete horas, porque no falta el que tiene complejo de modelo y se toma mil fotos, jajajá».
¿Usted va contando cositas?
«Voy contando cosas de los lugares, historias, anécdotas. Ahora, hay gente que sólo quiere tomarse fotos y otros que quieren ver dónde pelearon los Avengers (frente a Grand Central). Ocupo mis conocimientos de actuación en la entrega de información, porque hay que tenerlos entretenidos. Uno va haciendo monólogos chicos, tirando tallas. Yo también hago tours en inglés y los gringos y los europeos me cachan las tallas al vuelo, pero cuando las hago con los latinos -no chilenos- como que no las entienden».


