Trabajaron con hambre y frío durante cuatro meses en un centro de esquí en España
Debieron entrenar en el gimnasio y subir de peso para luego bajarlo drásticamente para la cinta que puede verse en Netflix. Ocho de ellos realizarán conversatorios en Chile.
En diciembre se estrenó en cines, en algunos países, pero fue en enero cuando la película española «La sociedad de la nieve» se volvió un éxito en Netflix. La cinta basada en el libro del mismo nombre de Pablo Vierci relata la conocida tragedia de un juvenil equipo de rugby uruguayo cuyo avión impacta en la cordillera de Los Andes, en Chile, en 1972. Durante los 72 días que están varados, fallece casi una treintena de la tripulación de 45 personas y para sobrevivir deben enfrentar frío, hambre y recurrir a la antropofagia. El filme obtuvo 12 Premios Goya y una nominación al Oscar por mejor película de habla no inglesa, y ocho de sus actores llegan a Chile en los próximos días, pues el 3 y 4 de junio ofrecerán un conversatorio sobre la película y un meet and greet en el Centro Cultural San Ginés. El 5 estarán en el Teatro Lihuén (Concepción).
El rodaje duró cuatro meses en un centro de esquí en Sierra Nevada, España, en 2022. Tres meses antes al elenco le pidieron que subiera de peso «por temas de salud. Tuvimos un proceso de musculación yendo al gimnasio todos, emulando unos cuerpos más grandes, como los del rugby», cuenta el actor argentino Esteban Kukuriczka, quien hace a Fito Strauch, uno de los sobrevivientes. Subió nueve kilos para luego bajar 18 en el rodaje. «En un principio nos daban caldo en las noches, y luego ya ni siquiera eso, y raciones de comida cada vez más chiquitas», suma. «Los estímulos del hambre y la nieve fueron reales, y nosotros nos hicimos amigos, entonces en algún momento los límites entre lo que era real o no se volvieron difusos. Hubo un bajón anímico muy grande después de grabar las escenas de un alud. Hubo 10 días de corrido donde filmamos con nieve real hasta la mitad del fuselaje del avión y eso fue bien exigido pues estábamos encerrados entre latas, entonces era como un freezer. Nos llevaron un sicólogo para que nos acompañara», reconoce Valentino Alonso, trasandino que interpreta a Pancho Delgado, otro sobreviviente, y quien subió 11 kilos para luego bajar 14.
Este último detalla que tras finalizar las grabaciones, y al igual que los uruguayos, fueron a comer chivito en un local en Montevideo: «Hacíamos listas de los restaurantes donde íbamos a ir después de terminar. Seguimos en contacto todo el tiempo, nos juntamos para los cumpleaños o para ver fútbol. Y surgió lo de hacer los conversatorios, que es un reencuentro del grupo y volver a viajar con ellos, y recibir cariño por la película es muy hermoso».
Diego Vegezzi, en el rol del fallecido capitán Manuel Pérez del Castillo, bajó ocho kilos: «Se ocuparon distintos materiales para simular nieve como plásticos, plumas pero también nieve y hielo reales. Para el frío nos poníamos calcetines gruesos pero con zapatos corrientes no había forma de escapar, recuerdo que me sacaba las zapatillas y se sentían como bloques de hielo. La ropa con la nieve se mojaba, entonces eso recrudecía todo». Kukuriczka con sus compañeros leyeron sobre el método Wim Hof (respiraciones para soportar bajas temperaturas) y él intentó ducharse con agua fría pero no le resultó: «Los primeros 10 días de rodaje fueron un horror pero te vas acostumbrando. El último mes de rodaje vi a varios durmiendo directamente sobre la nieve».


