Rocío López descascaró la pared, inspirada en el estilo wabi sabi
Se sabe que el intercambio de opiniones en Argentina es especialmente mordaz. No por nada una de sus máximas exponentes es la lengua karateka, Moria Casán, conocida por sus proezas léxicas. En medio de ese fuego cruzado terminó Rocío López Fereyra, actriz y artista, tras mostrar la remodelación de su departamento. La joven escarbó en las capas de pintura de uno de los muros de su living para darle un estilo imperfecto, lo compartió en Instagram y le dijeron que intentaba apropiarse de la marginalidad, que romantizaba la pobreza y que quería poner de moda la humedad.
Ha aparecido en cuanto medio existe, bien cuestionada. El comentarista Martín Cirio, un símil de Sergio Rojas trasandino, pero versión streamer, llamó a su casa un espanto y que le afeaba todo. Hermana Beba, quien hace humor desde el absurdo, subió un video parodia en el que se hacía pasar por el propietario del departamento que arrienda Ferreyra.
«Ay no, me arrendó el departamento para hacer la Pobre Experience», dijo.
A López Fereyra, al teléfono desde Buenos Aires, no se le escapa lo absurdo que es que la entrevisten desde Chile por haber cambiado la pared de su departamento, pero también sabe cómo funciona la cultura de lo viral.
«Me parece una locura, pero es porque soy artista y me cuesta tanto conseguir trabajo auténtico, real, quedar en los castings, en proyectos, quizás participaciones en series. Es tan difícil ese reconocimiento mínimo y subís un video de una pared y te podés viralizar al toque. Lo que en años no pudiste. Eso, la verdad, me asusta un poco», cuenta.
De momento, se ha mantenido al margen de la reacción a su pared.
«Hay mucho hate diciendo que me estaba como apropiando de la marginalidad o que estaba poniendo de moda tener humedad en las paredes. Simplemente me gusta ese diseño, que puedes encontrar también en un montón de estilos arquitectónicos y en un montón de lugares que son como referencia de estilo y de arquitectura. Quise imitar eso», indica.
La historia de la pared
López llevaba tiempo con ganas de transformar su departamento, pero no se animaba por las restricciones típicas del arriendo. Inspirada por bares, Pinterest y estéticas como el wabi sabi, que dice de abrazar las imperfecciones, buscó un efecto descascarado que imita el paso del tiempo. No sabía muy bien cómo hacerlo, así que recurrió a ChatGPT: le envió fotos de su living, referencias visuales y el asistente le devolvió un fotomontaje más instrucciones para lograr el acabado deseado. La joven se puso manos a la obra, lijó, sacó capas de pintura vieja y, sin preverlo, dio con una apariencia similar a la humedad.
«Compré una pintura azul que no usé y una pintura beige que tampoco usé. Primero hice una capa que no me gustó cómo quedó, empecé a lijar todo. Había una parte que ya estaba saltada la pintura y ahí dije: bueno, voy a probar con sacar capas de pintura. Total, después en un futuro lo arreglo. No es que estuviera picando la pared. Lo que generó más polémica es que hay partes que parecen manchas de humedad, pero no lo son».
¿Le gustó cómo quedó?
«A mí me encantó. En un momento pensé que si me aburría, lo podía pintar todo de nuevo. La gente lo ve como una fatalidad un poco, pensó que le estaba haciendo un daño a la propiedad o que era de mal gusto. Y para mí no hay nada más lindo, por lo menos en el arte, que experimentar. La mayoría de las cosas que tengo en mi casa las hice yo: vajilla, cerámica, los muebles, los he pintado yo. Me gusta el camino de ser autodidacta».
¿Por qué cree que la gente la ha criticado tanto?
«Yo entiendo y soy empática con eso de que hay muchas personas que han tenido muchas casas con mucha humedad, también hubo en algunas de las casas en las que viví y sé que se sienten atacadas por eso. Pero nunca mi intención fue apropiarme de la humedad ni quizás de las casas de bajos recursos para inspirarme. Todo lo contrario: fue agarrar un estilo que me gustaba, que lo vi en lugares, e intentar imitarlo a mi forma y a mi estilo. Y también según lo que había en la pared, yo no sabía que había capas de pintura de colores abajo y eso fue lo que más me gustó».
La opinión experta
El interiorista José Vivanco (@josevivanco.cl) ya había visto el reel viral y valora el atrevimiento de Rocío López. Para él, la decoración es, ante todo, un espacio de juego.
«Es algo que viene mucho de la tendencia wabi sabi, donde la imperfección es la perfección a la hora de decorar. Ese muro me parece súper lindo, lo encuentro atrevido, moderno, súper jugado. Y todos los objetos hechos a mano, de cerámica gres, le dan vida, le dan color. Le pongo un 7», declara.
José Tomás Espinoza, interiorista de @herenciacl, también defiende la libertad creativa detrás del living.
«Si uno mismo es el que se está decorando el espacio, todo está permitido. El lugar donde vives te tiene que hacer feliz a ti y puedes ir en contra de todo lo que supuestamente está establecido», menciona.
Desde su perspectiva, el resultado es acertado: «Se ve un espacio bien armado, los colores juegan muy bien entre ellos, las cosas que ella hizo a mano están bien logradas y los elementos decorativos, como las lámparas, también me gustan».


