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FOTO 1
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Autor de la Foto: MIGUEL ARENAS
Título/Pie de foto: Con una base Natura preparó su rostro y piernas.
FOTO 2
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Autor de la Foto: MIGUEL ARENAS
Título/Pie de foto: Tiene un hijo de 9 años.
FOTO 3
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Autor de la Foto: MIGUEL ARENAS
Título/Pie de foto: Su tatuaje en la espalda: «Que la vida me proteja y la suerte me acompañe».
Ellas desean una corona veraniega que se entregará el 21 de febrero
Claudia Ortiz tiene tatuajes, María José Matus es dueña de un minimarket y Verónica Vieyra vino de Córdoba a probar suerte.
Natalia Junco
Una hora y media antes de que llegara la prensa para conocer a las 11 candidatas finalistas, estas tres chicas se prepararon para una oportunidad que puede significar un futuro un tanto más próspero. A saber: Claudia Ortiz, 20 años, desayunó frutas y con su mejor actitud llegó al restaurante Santa Pizza. Ahí se encontró con Verónica Vieyra, que en su mochila llevaba una crema Nivea para humectar su cuerpo y una base de maquillaje marca Natura para ocultar imperfecciones en su rostro y piernas. María José Matus llegó al mismo punto de encuentro muy relajada: más tarde se iría a la playa. «Estudié maquillaje así que ocupé un look sutil porque este es un evento de día», cuenta ella. En un minuto, las tres, más ocho mujeres, posan en línea con bikinis diminutos. Todas son postulantes al Miss Reef, ese concurso veraniego que el 21 de febrero en el Casino Enjoy de Viña del Mar, elegirá la mejor cola.
«Con mi familia tenemos un almacén de barrio en Maipú. Lo pude establecer con mis ahorros de los eventos como modelo. Llevamos casi un mes, nos está yendo súper bien y disfruto porque veo mucho a mi mamá», explica María José, que al momento de decir su edad en un móvil para televisión, se complicó. «No quería decir que tengo 30 años, porque todas son mucho más chicas que yo», confiesa la mujer, que es madre de un niño de 9 años.
A Claudia, estudiante de inglés, le advirtieron que los tatuajes no eran bien vistos en el concurso. «Igual los tatuajes pueden ser un tema que vaya en contra, porque el prototipo de la Miss Reef es algo más fitness, un cuerpo sano y la gente se imagina un cuerpo sano sin tatuajes. Yo apuesto, porque, independientemente de tener tatuajes, consideren que mi cuerpo luce bien», espera ella. El diseño que luce en sus costillas es un poema dedicado a su tía abuela, a quien considera su madre. Con el mismo espíritu rockero, Verónica Vieyra se retiró del lugar pasado el mediodía con unos bototos: «Es que yo soy muy sencilla para vestirme», explica mientras otras concursantes lucen tacos.


