El martes su bulldog francés falleció tras operación
La panelista de TV está pasando días tristes y setrata una parálisis facial con esta técnica milenaria.
Estos días, Adriana Barrientos se ha refugiado en su familia, amigos y, también, en la acupuntura. El pasado martes, la modelo y panelista de «Zona de Estrellas» sufrió el deceso de su compañera Asia, una bulldog francés, con quien compartió durante casi siete años y medio, y que falleció debido a una compleja operación tras detectarle unos tumores en el bazo.
«Estoy súper complicada», dice de entrada la creadora de contenido. «No estaba preparada para que la gordita se fuera ahora. Mi familia me ha apoyado mucho, mi mamá y mi hermano», añade.
Debido a la enfermedad de Asia, Adriana desarrolló una parálisis facial periférica, para lo cual se apoyó en la acupuntura. «El médico que me la realiza para devolverme la movilidad de la cara, me dijo que esta técnica también sirve para la felicidad. Este viernes fui a mi primera sesión y este sábado a la segunda», detalla.
¿Cómo se sintió? ¿La ayudó?
«Me pusieron no sólo las agujas para devolverme la movilidad del rostro, que me falta un poco en el costado izquierdo, cerca de la boca, y además me pusieron las agujas en las orejas, tobillos, muñecas y dedos. Me ayudó bastante. Por lo menos ayer (viernes) llegué muy deshidratada de tanto llorar, hice el procedimiento con el doctor y estoy más calmada».
Esta parálisis, que partió el 25 de septiembre, fue a raíz del diagnóstico de la perrita. «Asia fue diagnosticada con intestino permeable y, además, se había visto un nódulo dentro del bazo de 2,5 centímetros. Luego me dijeron que el nódulo había crecido un poco. Le inyectaron Neurobionta y ese día (25 de septiembre) se le recogió una patita. Me fui con una angustia espantosa. Y estando en el programa al aire, siento que junto aire en mi mejilla izquierda. Llamé a un amigo al salir y me dice que corra a urgencias porque podía ser una parálisis o un ACV. Fue una parálisis facial periférica producto del estrés. Inicié una terapia sicológica y siquiátrica. Si no hubiese estado con antidepresivos, era peor. De lunes a jueves no me levanté, lloré todo el día. No quería ver a nadie. Tampoco podía hablar. Me vino a buscar mi amigo Hugo Guerra y salí por primera vez el jueves», relata.
El viernes, añade, tuvo el ánimo de hacer algo por ella y por ese motivo acudió a acupuntura. «Me di cuenta de que tenía el labio súper caído, que tenía la parálisis completa de vuelta. Con las agujitas de la felicidad por lo menos me sentí más tranquila. Dormí siete horas. En toda la semana no he dormido. Ayer comencé a comer, porque antes no podía», detalla.
¿Qué significa Asia para usted?
«Me ordenó la vida completamente. Muy pocas veces salí a fiestas. Me encerré con ella, no hice más vida social y fui feliz así, a mi manera. Me entregó mucho amor. Fue la única desinteresada».


