Apareció tarde pero cantó dos horas y media
La gente, rendida a sus pies, le regaló vanderas chilenas y él las trató como tesoros. El conciertó termino dies para las cuatro de la mañana.
Quizás la más fea de las mañas que Axl Rose aún no logra eliminar de su tormentosa vida artística, sea la demora con que inicia cada uno de sus shows.
Las tres horas y 24 minutos que Guns N' Roses demoró la madrugada de ayer en empezar a enloquecer a 16 mil fanáticos en el Movistar Arena, fue un claro ejemplo. Antes lo había hecho en Brasil y Uruguay, países donde sus presentaciones también finalizaron pocas horas antes que apareciera el sol.
Pese a ello, lo mostrado por el cantante en el Parque O'Higgins fue puro virtuosismo. El hombre, a sus 48 años, mostró que está vigente y que puede cantar hasta las cuatro de la mañana.
El periodista especializado Freddy Stock, que estuvo ahí, cuenta que «Axl tuvo mucha comunicación con la audiencia» y que «se nota que está disfrutando mucho más lo que hace. La primera vez que vino a Chile (en 1992) la gente le tiraba escupos, ahora le tiraba banderas».
Stock agrega que la buena onda del melenudo artista la observó en un inusual gesto: «Nunca pensé que iba a recoger todas las banderas que le tiraron. Chile en general tuvo un segundo aire de chovinismo post terremoto y entregarle tantas banderas fue de un público que necesita cariño, estamos más sensibles. Por eso llamó la atención el paternalismo que tuvo, un respeto que no está dentro de los cánones de él».
Tan agotado terminó el rubio cantante que, una vez finalizado el show, evitó pasar por el hotel que tenía reservado y se dirigió al aeropuerto para abordar su avión privado (pasadas las 5 de la madrugada) que lo llevó a Buenos Aires, donde hoy se presentará en el estadio del club Vélez Sarsfield.
El relajo de los músicos también lo pudo comprobar in situ la ex chica «Rojo» y «Calle 7» Karen Amenábar, quien una vez finalizado el show se dirigió al hotel donde descansaba Sebastian Bach, quien había teloneado horas antes a su amigo Axl.
La roquera logró hablar con el artista junto a un grupo de fans sobre el verdadero presente de Axl Rose. «Bach nos contó que ya le costaba un poco cantar, que ya no tenía la misma voz de antes y que no puede cantar todos los días», contó Amenábar.
En un gesto inusual, axl fue respetuoso con la bandera que recibió.


