Futbolista dice que cumplió un ciclo en Cobresal y que le había prometido a su familia cambiar en 2024
El volante sacrificó la chance de jugar la Copa Libertadores con los mineros por privilegiar la tranquilidad de su clan. Somos más de ciudad, dice el crack de 34 años.
Una de las sorpresas de este todavía joven mercado de pases del fútbol chileno fue la salida de Alejandro Camargo de Cobresal. El volante argentino de 34 años, quien jugó 29 partidos y anotó 5 goles en el campeonato, se despidió de los hinchas después de dejar al club al borde de un nuevo título.
«Queríamos salir campeones, era el objetivo y no se logró. Pero mirándolo en frío creo que hicimos una campaña muy buena. Clasificamos a la fase de grupos de la Copa Libertadores, con mucho esfuerzo y los problemas personales de cada uno», cuenta el calvo mediocampista nacido en Mendoza.
Camargo se encuentra precisamente en su ciudad natal junto a su esposa Anita Miralles y sus hijos Francesca (7) y Antoine (3), esperando ofertas para definir su próxima estación. «Nos estamos quedando donde mis suegros porque la casa es más grande. No veníamos hace seis meses, así que los chicos están reencontrándose con sus tíos, primos y abuelos», explica.
¿Por qué se fue de Cobresal justo cuando van a jugar Copa Libertadores, Alejandro?
«Pusimos muchas cosas en la balanza, una de esas era la Copa libertadores. En el club querían que siguiera, pero les manifesté los puntos con mi familia del por qué no quería continuar. Sentíamos que al llevar dos años en El Salvador ya habíamos cumplido un ciclo. No tanto yo, sino mi familia, que somos más de ciudad, de estar interactuando con amigos. Es distinto estar allá, no hay mucho que hacer. Me demoraba diez minutos en ir a buscar a Francesca al colegio y a Antoine al jardín. Necesitaba un taco, no sé, algo».
Igual dicen que eso hace que los planteles se unan más en El Salvador.
«Por supuesto. Allá entrenábamos y nunca nos íbamos apenas terminaba. Siempre nos quedábamos jugando o haciendo algo. Tratamos de idearnos cosas para pasar el tiempo, esa es la realidad. Por ejemplo, si un compañero estaba de cumpleaños o el hijo de un compañero, íbamos casi todos. Uno intenta hacer cosas, pero llega el momento en que se te van acabando las ideas».
Era demasiado tranquilo para su gusto.
«Claro. Aunque la gente nos trató espectacular, hicimos muchos amigos afuera del fútbol, que le dieron fuerza a mi señora para seguir. Pero ya le había prometido la temporada pasada que el 2023 sería el último año ahí y soy un hombre de palabra. Les agradezco a los hinchas porque siempre nos entregaron cariño cada vez que nos topábamos en el supermercado o caminando por ahí».
¿Su plan es volver a Chile?
«Sí, vamos a pasar las fiestas acá y cuando aparezcan las ofertas veremos qué es más tentador. Me gustaría volver a Chile, pero no tengo preferencia en cuanto ciudades».


