Estuvo casado con Ludmila Ksenofontova por 17 años y tienen cuatro hijos
Aquí no hubo engaño, pero los últimos años han sido tan difíciles que han afectado inevitablemente a la relación, publicó el gerente de marketing.
Su historia comenzó en televisión, cuando se conocieron en el programa «Estrellas en el hielo» (TVN) en el año 2008. Álvaro Ballero ya había ganado el reality «Protagonistas de la fama» y Ludmila Ksenofontova, entonces patinadora profesional, venía de Rusia y en el espacio fue su compañera. Poco tiempo después se casaron, lograron estar 17 años juntos y tuvieron cuatro hijos: Milla, Vika, Ivana y Santino.
Anoche, a través de su cuenta de Instagram, el gerente de marketing comunicó el fin de la historia de amor. «Somos un matrimonio de 17 años de historia, con una sólida familia compuesta por cuatro increíbles y empoderados niños, hoy hemos decidido tomar tiempo, reflexionar y separarnos. Este proceso ha sido el más difícil y doloroso de mi vida, aquí no hubo engaño, pero los últimos años han sido tan difíciles que han afectado inevitablemente a la relación», admitió Ballero.
Luego aclaró: «Esta será toda la comunicación que daré, por respeto a nuestra familia y relación, no emitiré ningún comentario más de lo expresado aquí. Le deseo a Ludmila lo mejor, porque para mí seguirá siendo la persona más importante e inspiradora en mi vida y la mejor madre que mis hijos podrían haber tenido». Siguiendo la misma línea de Álvaro, su hermana Carla Ballero declinó comentar la situación.
Por el lado de Ludmila Ksenofontova, hasta el cierre de esta edición aún no hacía mención del quiebre familiar en su cuenta de Instagram. En lo laboral, este año retomó su gran pasión: el patinaje sobre hielo. La rusa volvió a esta disciplina tras 16 años luego de recibir una oferta del show «Estrellas sobre hielo» y, según contó a LUN hace algunas semanas, existió toda una logística familiar para retornar al trabajo, pues ella es mamá «24/7».
Exceso laboral
A finales de 2022, Álvaro Ballero fue desvinculado de Canal 13, donde fue gerente y director creativo de Trecelab. Dos años después, en el podcast de Nicolás Orellana, Ballero admitió la compleja situación que vivió tras ese cambio laboral. «Cuando me echaron de Canal 13, llegué a mi casa y me di cuenta de que no conocía a mi familia, que yo había estado ausente todo ese tiempo. Para mí fue mucho más fácil ser un alto ejecutivo que ser un papá (…) como trabajaba haciendo proyectos y era productor ejecutivo, creativo, director de contenido, entonces era tanta la pega que yo estaba en otra. Y estaba obsesionado con sacarles a la gente de su cabeza que yo ya no era un chico reality», reconoció.
En ese momento fue Ludmila quien lo tiró para arriba, diciéndole que no se enfocara en comentarios de desconocidos, que ellos estaban juntos como familia y que sus hijos estaban sanos. «Otra mujer me hubiese dejado al minuto cero», agregó el comunicador.


