En ¿Volverías con tu ex? 2 él dijo que su exseñora rusa: Dejó de ser mamá cuando volvió a trabajar
Olga Peshkova, amiga hace 22 años de la patinadora, asegura que sus horarios en el circo no fueron tan extensos como él contó y que jamás descuidó a los hijos.
El reality «¿Volverías con tu ex 2?» (Mega) mostró este martes una de las discusiones más intensas entre Álvaro Ballero y su exesposa rusa Ludmila Ksenofontova, quienes duraron 17 años casados y tienen cuatro hijos. En una actividad con elementos simbólicos para ambos, el exejecutivo de marketing fue duro con unos patines para hielo. Como contexto, se conocieron cuando ella llegó al país como patinadora del Circo ruso sobre hielo, y el año pasado, poco antes de que se separaran, ella retomó este oficio en otro circo.
«Ya no le tengo ningún cariño a los patines, para mí el circo es lo peor que me pasó, se quebró la familia. Ludmila dejó de ser mamá, los niños prácticamente no la veían. Fue otra mujer, pasó todo, ha sido el momento más horrible que he pasado en mi vida y no se lo deseo a nadie», dijo Ballero en el programa.
Ludmila se defendió: «Creo que nunca dejé de ser mamá, lo que pasa es que está acostumbrado de que yo estaba con los niños 24/7 y empezar un trabajo que es de todos los días y los fines de semana, era de 4 (de la tarde) a 11 (de la noche)». La discusión siguió: «Si ella hubiese seguido trabajando en el circo yo no me caso con ella, así de simple, no me podría haber casado con una mujer que no va a estar con los niños», siguió él.
Olga Peshkova conoce hace 22 años a Ludmila, coincidieron en el Circo ruso sobre hielo, ambas patinadoras. Generaron un fuerte lazo, que se intensificó hace una década cuando la primera también llegó a vivir a Chile. «Nuestros hijos también son amigos», suelta Olga con ternura. «Me sorprenden un poco estas declaraciones de Álvaro porque estas conversaciones por este tema ocurrieron hace muchos meses, y él le había pedido perdón. Ya pensaba que era un tema pasado, pero al parecer todavía tiene este dolor, habla desde una herida. Yo me enojé bastante cuando lo vi», sigue la también rusa que tiene el emprendimiento @elite_lash_chile en Instagram.
«Ellos entraron con ganas de reconstruirse como familia, no sé si como pareja, en el reality. Antes de entrar, con la ayuda de sicólogos, decidieron que no iban a tocar ciertos temas y tener frenos si alguno los hablaba. Luda está cumpliendo, siempre intenta sacarle conversación a Álvaro para apoyarlo. La conozco y sé por su mirada que este es uno de los temas que no iban a hablar. También conozco a Álvaro y sé que le cuesta controlar sus impulsos, y que después pide perdón cuando no lo hace. Él ahora ha expresado lo que siente de verdad. Pero eso de que ella trabajó de 2 de la tarde a 2 de la mañana en el circo es una mentira y puedo decirlo tranquilamente. Yo la acompañaba casi todos los días. Quizás fue una o dos veces que se fue a su casa a las 2 de la tarde pero jamás volvió a las 2 de la mañana, porque siempre al volver conversábamos por teléfono. Creo que Álvaro estaba tan dolido que creyó en su propia mentira, sin querer. Ella dependía de otras personas para volver a su casa, entonces debía esperar porque estaban mal económicamente y no podía pedir un Uber de $30.000, porque el circo quedaba lejos».
Peshkova asegura que de los cuatro meses que en 2025 Ludmila trabajó en el circo, sólo las primeras dos, por vacaciones de invierno, llegó a tener tres funciones al día, «y todo fue hablado, y después sólo tenía un show diario, se iba de la casa cuando Álvaro volvía del trabajo para hacer el trueque y quedarse con los niños. En la noche cuando ella volvía se ponía a hacer cosas de la casa, y en las mañanas Luda es quien los llevaba al colegio, se quedaba haciendo almuerzo, esperándolos de vuelta. Ella hasta el último peso que tenía lo gastaba en los niños, nada para ella, porque es muy mamá. Que te digan que eres mala mamá es para que te salgan lágrimas, es doloroso».
«Le doy la razón a Álvaro que ambas cosas fueron casi juntas: que Luda entró al circo y vino la separación. Por eso quizás culpa al circo, necesita agarrarse de algo para sentirse aliviado. Ellos vivieron sus duelos de forma distinta, ella lo hizo en la relación. Con circo o sin él, con Pablo (Mella, el pololo que tuvo y conoció allí) o sin él, igual pasaría la separación. Pero Luda jamás le fue infiel, ni siquiera con un pensamiento», sigue Olga.
«El patinaje nos trae buenos recuerdos, nuestra infancia, y ella conoció a Álvaro gracias a los patines. Entonces volver a esto fue volver a su lugar de confort después de 17 años y lo hace muy bien. Los aplausos y las risas de los niños es algo que nos llena. Los rusos no somos fríos sino que expresamos un poco diferente nuestras emociones. Luda cuando habla es porque pensó mil veces lo que va a decir, y lo hace con seguridad. Es muy cariñosa, acogedora, relajada, no hace problemas por nada, lo que menos tiene es ser fría», cierra Peshkova.
Ballero se defendió
Tras las críticas que ha recibido Ballero escribió en su Instagram: «(…) Siempre impulsé que Ludmila se desarrollara profesionalmente, cuando tuvimos nuestra segunda o tercera hija (no recuerdo bien), le dije que trabajara, que iba a enloquecer sola en la casa, y así entró como ejecutiva comercial y le fue muy bien (…) Cuando quedó embarazada de Santino ahí me dijo que se quería dedicar a los niños, a ella nunca le ha gustado que otra persona externa se haga cargo. Nunca iba a cortar sus alas. El circo llegó cuando nos separamos. Todos necesitábamos contención y Ludmila no podía estar, eso me dolió. Quizás me expresé mal y extiendo mis disculpas, me hirió mucho ese momento. Muchos me culpan de todo, la verdad es que la relación es de a dos, y cada vez me convenzo más que nuestra separación no fue sólo mi culpa, que fue absolutamente compartida».


